En el golfo de México

BP suspende las tareas de excavación para sellar el pozo ante una posible tormenta

BP anunció hoy que ha suspendido la excavación del conducto auxiliar con el que pretende sellar de forma definitiva su pozo averiado en el golfo de México debido al riesgo de que se forme una tormenta tropical en la región, en una pausa que podría durar dos o tres días, según el Gobierno de EE UU.

"Basándonos en la predicción del Centro Nacional de Huracanes de un 60 por ciento de probabilidades de que se forme un ciclón tropical en la región, hemos decidido suspender las tareas de excavación, preparar un dispositivo para la tormenta y permanecer en la base", agregó la compañía en un comunicado.

Los equipos de BP reanudaron el lunes las tareas para conectar un conducto auxiliar con la parte inferior del pozo y sellarlo definitivamente, una operación a la que le restan menos de 10 metros de excavado, dijo hoy el almirante retirado Thad Allen, encargado de coordinar la respuesta del Gobierno de EE UU al vertido.

Allen precisó que la interrupción de las tareas podría durar "dos o tres días" y que los equipos colocarán un "tapón temporal" para salvar lo que han taladrado hasta ahora.

El ex almirante, que encabezará hoy una reunión en Houston (Texas) para evaluar la posibilidad de que existan hidrocarburos presentes fuera de la zona controlada, dijo también que los barcos que dirigen la operación permanecerán en el lugar hasta que pase la tormenta, que llegará al Golfo a lo largo de las próximas 48 horas.

Allen añadió que la respuesta al vertido está entrando en "una nueva fase" centrada en localizar el petróleo que aún permanece y en las tareas de limpieza, un objetivo que debatirá el viernes en una reunión con el gobernador de Luisiana, Bobby Jindal.

BP anunció el lunes que planeaba conectar los dos pozos a finales de esta semana y comenzar así la inyección de cemento y lodo pesado que se conoce como "bottom kill" (eliminación desde la base), y que marcaría el fin de las tareas de contención del vertido.

Sin embargo, Allen afirmó hoy que no es seguro que el Gobierno estadounidense vaya a dar luz verde a esta operación aun si el trazado del conducto auxiliar se completa a tiempo.

"No sabemos aún si lo haremos o no; dependerá de las condiciones", dijo Allen, que matizó que la probabilidad de que esta estrategia no sea necesaria es "muy baja".

BP informó el lunes de que el coste de su respuesta al vertido asciende hasta la fecha a 6.100 millones de dólares (4.590 millones de euros), repartidos entre las operaciones para frenar la fuga y contener la marea negra, los subsidios a los Estados afectados, las compensaciones a las personas perjudicadas y los gastos federales.