A partir del próximo 1 de noviembre

General Motors reducirá en un 25% sus concesionarios en EE UU

La nueva General Motors contará a partir del próximo 1 de noviembre con 4.500 concesionarios, lo que supone reducir los puntos de venta un 25% con respecto a 2009, según los datos de la compañía.

El pasado año la multinacional automovilística atravesó un duro concurso de acreedores que redujo a la mitad su gama de marcas y motivó su nacionalización. Estas instalaciones venderán modelos de las marcas Chevrolet, Buick, Cadillac y GMC, las que quedan en la cartera de la compañía.

Actualmente, EE UU posee el 61% de su capital. El presidente de la compañía, Ed Whitacre, aseguró a este respecto que por ahora no es probable que se lleve a cabo el retorno de la compañía a Bolsa "en las próximas semanas", pero sí afirmó que está "ansioso" por que el Estado venda su participación a los inversores.

Esta medida, a su entender, levantaría la moral de los empleados y las ventas. Ford, la única de las tres grandes de Detroit (la tercera en discordia es Chrysler) que no fue nacionalizada el pasado año ha sido el fabricante nacional cuyas ventas mejor se han comportado. "No nos gusta está etiqueta de Government Motors (Motores Gubernamentales, en español, en vez de General Motors).

El grupo está preparando el folleto para que el otrora mayor fabricante de coches del mundo pueda regresar al parqué sobre el mes de noviembre, según aseguraron a Reuters fuentes cercanas a la operación.

En principio, el Gobierno de Barack Obama tiene previsto vender al mercado una quinta parte de su participación, lo que dejaría su paquete en la mitad del capital. Según los vaticinios de Whitacre, ésta podría ser la mayor salida a Bolsa de la historia empresarial estadounidense.