A través de su filial francesa Groupe Aoste

Campofrío reactiva su negocio francés y compra Salaisons Moroni

El grupo de alimentación Campofrío ha tardado más de tres años en reactivar el mercado francés. El fabricante de productos cárnicos anunció ayer que, a través de su filial francesa Groupe Aoste, ha adquirido Salaisons Moroni, uno de los principales fabricantes de chorizo del mercado galo.

Campofrío, controlada por la multinacional estadounidense Smithfield Foods, no desvela el importe de la operación. Tan sólo indica que Salaisons Moroni alcanzó el pasado año una producción de 3.800 toneladas, que le permitirán consolidar a su filial como uno de los principales operadores de embutidos franceses y ampliar su portafolio de marcas.

La operación refuerza el cambio de estrategia que la empresa presidida por Pedro Ballvé está poniendo en marcha en los últimos meses. Por un lado, trata de impulsar su presencia en los mercados internacionales. Mientras, en España pretende acentuar su planteamiento marquista. Por ejemplo, reafirmando su política publicitaria para tratar de mantener su cuota de mercado frente a la marca blanca.

Campofrío abandonó Francia hace sólo tres años, cuando el grupo vendió su división Montagne Noir al grupo Maïsadour Vivadour Val de Sèvre. La operación de venta se cerró por 14 millones de euros. Sin embargo, en 1999, Campofrío abonó 16,8 millones por el 80% del capital del fabricante francés. En 2007, la empresa española justificaba el repliegue a su mercado doméstico alegando que continuaría en Francia vía exportaciones pero sin producción directa.

æpermil;ste no es el único movimiento que realiza Campofrío en los últimos meses. El pasado 20 de julio cerró los detalles de su joint venture en Rumanía, donde ha fusionado su actividad con la del grupo local Caroli Foods. La empresa rumana controla el 51% del capital de la nueva sociedad, mientras que Campofrío posee el 49%. Además, de en Rumanía, las dos sociedades fusionaron sus negocios en Bulgaria, Moldavia, Serbia, Ucrania y Turquía. El grupo asegura que con estas operaciones pretende que su resultado bruto de explotación crezca a un ritmo de dos dígitos durante el ejercicio 2012.

Su objetivo: consolidarse en Europa

El cambio de rumbo de Campofrío, reabriendo la puerta a las operaciones corporativas internacionales, tiene como origen la estrategia de Smithfield, que posee el 37% del capital de la firma presidida por Pedro Ballvé. En 2008, con la fusión entre Campofrío y la división europea de Smithfield, los directivos del grupo cárnico dejaron claro que su principal vía de crecimiento sería las adquisiciones y que éstas vendrían de la "Europa rica", según aseguraba Ballvé. "Nosotros reordenamos el sector en España y ahora hacemos lo mismo en Europa", afirmaba hace dos años.