Se penaliza menos el negocio minorista

Los supervisores rebajan el rigor de la nueva normativa de capital

Los máximos responsables de los bancos centrales de todo el mundo alcanzaron ayer, a última hora de la tarde, un acuerdo sobre los nuevos requerimientos de capital. La normativa sobre solvencia, que aún no es definitiva, atiende algunas de las peticiones del sector bancario, que solicitaba una regulación menos rigurosa que la que se había esbozado en los primeros borradores.

El conocido como acuerdo de Basilea III constituye una definición más estricta de qué se considera capital regulatorio. Además, sube el listón de solvencia exigido a las entidades financieras.

Según informó ayer el grupo de gobernadores y máximos responsables de los supervisores bancarios (GGHS, en sus siglas en inglés) la nueva regulación aumenta la cantidad y la calidad del capital exigido, impone nuevas exigencias en materia de liquidez y desincentiva el apalancamiento excesivo de las entidades financieras.

En este último aspecto, los reguladores han acordado fijar en un 3% el ratio de apalancamiento máximo. Esta medida será puesta a prueba entre 2013 y 2017. A partir de 2015 las entidades deberán publicar su grado individual de endeudamiento.

En lo referente a la definición de capital, los supervisores han aceptado tomar en cuenta en cierta medida las participaciones de control en otras entidades financieras y aseguradoras, algo no previsto en el borrador original.

El negocio minorista

Uno de los aspectos en que la banca española ha logrado hacer oír su voz es en lo relativo al negocio minorista. Las originales exigencias de liquidez despreciaban la cartera de depósitos de clientes, algo que había criticado con dureza tanto la CECA como la Asociación Española de Banca. Finalmente, los supervisores los tendrán en cuenta pues reconocen que el borrador original discriminaba el negocio minorista frente a la banca de inversión.

Las principales entidades financieras españolas estaban ayer estudiando el documento hecho público por el GGHS y el Banco de Basilea, y aún no tenían una valoración precisa del acuerdo.

Aplicación progresiva y consensuada

El gobernador del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, aseguraba ayer en Basilea (donde tiene su sede el Banco de Pagos Internacionales), que "se pondrán en marcha acuerdos de transición para asegurar que el sector bancario es capaz de apoyar la recuperación económica".

Numerosos banqueros habían advertido que una abrupta exigencia adicional de mayores niveles de capital podría limitar la capacidad del sector bancario de financiar a la economía real, lo que podría dificultar la recuperación.

Hasta ahora no existe un calendario cerrado sobre el acuerdo de Basilea III. En un principio se esperaba que para finales del próximo ejercicio, la mayoría de los países occidentales hubieran puesto en marcha el acuerdo, pero esa previsión parece que va a retrasarse.