FIB, Sónar y Primavera Sound como referentes

Los grandes festivales repiten ingresos con menos público

Concierto en un festival de verano
Concierto en un festival de verano

Los Planetas, uno de los grupos más influyentes de lo que se vino en denominar pop independiente español, tienen una canción que se llama premonitoriamente Himno generacional. El single salió al mercado en 1996. Sólo dos años antes, un grupo de jóvenes madrileños se habían lanzado a la aventura de trasladar el espíritu de los macrofestivales ingleses a España. Escuchar hoy aquel sencillo de Los Planetas evoca a más de una generación los conciertos del Festival Internacional de Benicàssim (FIB), primero en un velódromo, después en un recinto a propósito para un evento que se ha consolidado pese a lo cambiante de la escena española, las muchas imitaciones y la crisis económica. Y eso, sin contar con accidentes como la sucedida este fin de semana en Duisburgo, donde una avalancha humana provocó la muerte de 19 personas en el festival Love Parade.

El año pasado a este tipo de eventos acudieron un total de 687.806 espectadores, una cifra menor que la registrada hace cuatro años (fecha del anterior estudio realizado por la SGAE) pero casi manteniendo los ingresos por venta de entrada en 16,72 millones de euros, un 4,8% menos. Los conciertos en directo mantienen su pujanza ante el declive de la venta de música grabada.

En algo más de década y media que la tendencia de los macrofestivales se ha instalado en España, el número de eventos se ha ido multiplicando. La mayoría de los que aparecieron al calor del éxito inicial del FIB han quedado en el olvido, como los dos intentos del Doctor Music Festival, o no obtuvieron la rentabilidad esperada para repetir edición, como ocurrió con el Summercase de Madrid y Barcelona, organizados por la discográfica Sinnamon. Pero otros sí han conseguido consolidarse como referentes en España.

El Sónar, el festival de música electrónica que se celebra también desde los noventa en Barcelona, es uno de los más prestigiosos del mundo en su segmento. No sólo ha consolidado su edición en la capital catalana, sino que este año ha probado con una edición simultánea en A Coruña (para amortizar mejor las contrataciones del cartel) y en septiembre arranca en Chicago con la intención de consolidarse en Estados Unidos.

Otro evento que ha conseguido mantenerse es el Primavera Sound de Barcelona. Con un público, musicalmente hablando, muy próximo al del FIB, este festival explota su vertiente urbana. Tras unos años en los que parecía peligrar su futuro, finalmente ha conseguido afianzarse en el calendario de forma esperanzadora para los próximos años.

Entre estos tres sumaron en 2009 un total de 187.000 entradas vendidas, según la SGAE. Esto supone el 30% del total de espectadores de los macrofestivales en España. Pero si se tiene en cuenta sólo la recaudación (hay bastantes eventos gratuitos), el peso de estos tres festivales es mayor: Los más de 7,5 millones de recaudación (sólo taquilla) que suman entre los tres es casi la mitad del total del sector de grandes festivales.

La policía dice que advirtió del peligro en el Love Parade

La policía asegura que advirtió del peligro de albergar el festival Love Parade en las instalaciones donde se produjo una avalancha humana en la que fallecieron 19 personas, dos de ellas españolas, y resultaron heridas otras 511. La zona podía albergar a 250.000 personas y, según la policía, asistieron más de 400.000. Los cuerpos de Marta Acosta y Clara Zapater serán repatriados en 48 horas.

De la campiña inglesa a las montañas de japón

- Reading & Leeds. El de Reading, junto a su gemelo de Leeds (una fórmula inventada para rentabilizar mejor los carteles) es posiblemente el más antiguo y el espejo en que se miran todos los macrofestivales. Los organiza la promotora Festival Republic en agosto.

- GLASTONBURY Nació en 1970 y pasa por ser el precursor de este tipo de eventos. Hace unos años su promotor, Vince Power, vendió el negocio. Power, que firmó una cláusula que le impedía celebrar festivales en Reino Unido, compró Maraworld, la organizadora de Benicàssim.

- FIB HEINEKEN El mayor y más veterano de los macrofestivales españoles. Este año ha bajado su asistencia a 35.000 asistentes diarios desde los 45.000 del récord del año pasado. Para 2011 prepara un gemelo en el norte de España, según su propietario, Vince Power.

- Fuji Rock Festival. Si los japoneses tienen fama de adorar la cultura pop occidental y de replicarla con exactitud, este festival, que se celebra a los pies de la famosa cordillera nipona, tiene un cartel totalmente británico. Lo organiza la promotora Smash Corporation.

- Matador at 21 No es un festival al uso. De hecho, se celebra en el Casino Palms de Las Vegas, pero el cartel -con Sonic Youth y Belle & Sebastian- es digno de cualquier evento europeo de primer nivel. Lo monta la discográfica Matador Records por su 21 aniversario.