Atletismo

Retorno al escenario de los éxitos

El Estadio Olímpico de Montjuïc, donde el atletismo español comenzó a despegar en los Juegos de 1992, acoge la próxima semana un Europeo con bazas de victoria.

Los ecos legendarios de los Juegos de 1992 tendrán una resonancia continua en los Campeonatos de Europa de Atletismo que comienzan a disputarse el martes en el Estadio Olímpico Lluís Companys, en Montjuïc. En el mismo lugar en que los triunfos de Fermín Cacho, Dani Plaza y Antonio Peñalver daban comienzo a la actual edad de oro del deporte español, la selección más numerosa de la historia -88 convocados- intentará superar el récord de 15 medallas conseguido en Múnich 2002.

Aunque pueda parecer que los Europeos son campeonatos de menor categoría, lo cierto es que tienen bastante más importancia para los atletas que los Mundiales. Además de que hay eventos en los que cuentan con la práctica totalidad de los mejores especialistas -en particular en los lanzamientos o en numerosas pruebas femeninas-, el hecho de que las citas continentales sean cada cuatro años permite que los títulos conseguidos tengan un caché más prolongado que los Mundiales, que son cada dos.

España presenta un combinado no sólo numeroso, sino relativamente potente. Sin duda la imagen del combinado es Marta Domínguez, la atleta palentina vigente campeona mundial de 3.000 obstáculos, que a sus 35 años ha encontrado un filón en la reconversión a esta prueba de reciente incorporación al calendario femenino.

Resulta excepcional en la historia del atletismo español que sean las chicas quienes lleven el peso del equipo, pero lo cierto es que hay otras figuras destacadas. Es el caso de María Vasco, la marchadora que recién ganó la Copa del Mundo; la lanzadora de jabalina Mercedes Chilla; la fondista Natalia Rodríguez, aspirante con Nuria Fernández en los 1.500; la siempre competitiva Mayte Martínez, que ya sabe lo que es ganar medallas mundiales, o, sobre todo, la saltadora de altura Ruth Beitia.

En cuanto al equipo masculino, que tiene la desafortunada baja de Paquillo Fernández tras sus problemas con sustancias dopantes, mantiene una fuerte condición de favorito en las largas distancias, beneficiados en esta ocasión por la ausencia de los atletas africanos que acaparan los puestos de cabeza en las otras grandes citas. Es el caso, por ejemplo, de un Chema Martínez que parece el mejor maratoniano blanco, o de los potentes tríos que se presentan en 3.000 obstáculos, 5.000 y 10.000, con los británicos y franceses como principales rivales en cada caso.

Para la marcha, el veterano Jesús García Bragado (40 años) se mantiene como aspirante al oro en los 50 kilómetros. Otra prueba con tradicional presencia española, los 1.500, ha vuelto a vivir polémicas en cuanto a la selección de los tres representantes, que finalmente son el veterano Reyes Estévez, Arturo Casado y la promesa Manuel Olmedo. El doble medallista del último Europeo, Juan Carlos Higuero, se quedó fuera en un duro testimonio de la competitividad en la distancia.

Una de las principales novedades de la selección es la ya muy numerosa presencia de nuevos españoles, en algunos casos descendientes de emigrantes y en algunos otros profesionales nacionalizados que han buscado en España las mejores condiciones para desarrollar su talento. En el equipo presente en Barcelona se cuentan, por ejemplo, Jackson Quiñónez (110 vallas, de origen ecuatoriano), Alemayehu Bezabeh (5.000 metros, etíope), Frank Casañas (disco, cubano), Digna Luz Murillo (100 metros, colombiana), Igor Bychkov (pértiga, ucraniano), Luis Felipe Méliz y Joan Lino (longitud, ambos cubanos), Ayad Lamdassem (Marruecos, 10.000 metros) o Mark Ujakpor (Nigeria, 400 metros).

Una instalación poco aprovechada

La cita supone además el único gran evento deportivo que se celebrará este año en la instalación de Montjuïc, que desde que el Espanyol terminó la construcción de su nuevo estadio en Cornellà permanece desocupada gran parte del año, con algún concierto musical y contadísimas citas atléticas para aprovechar este marco histórico. Que, por cierto, presenta una nueva cara con la sustitución del tradicional tartán de color tierra por otro azul, más moderno, y renovaciones también en infraestructuras como los vestuarios.

Además de la propia competición, que se espera sea capaz de atraer a 30.000 espectadores diarios, también la ceremonia inaugural tendrá algo del sabor de Barcelona 92, ya que estará a cargo de un entonces miembro de La Fura dels Baus, Hansel Cereza. Eso sí, se celebrará el día antes y al pie de la montaña de Montjuïc, en la zona de la fuente.

Estrellas mundiales

Blanca Vlasic. Desde la cita de Split en 1990 no hay un récord del mundo en un Europeo, y en Montjuïc la sequía se extiende desde los tres obtenidos en los Juegos de 1992. La mejor posibilidad es la que ofrece la saltadora croata Vlasic, que este año ya se ha quedado a un centímetro de los 2,09 que saltó la búlgara Stefka Kostadinova en 1987. La fuerte competencia en la belga Tia Hellebaut, la alemana Ariane Friedrich y la española Ruth Beitia garantizan que deberá ir a tope.

Christophe Lemaitre. El atleta blanco más rápido de la historia, el primero que baja de los 10 segundos en 100 metros lisos, es el favorito en la velocidad pese a la presencia de figuras como el británico Dwain Chambers.

Andreas Thorkildsen. El lanzador de jabalina noruego está marcando una época en su disciplina con un dominio absoluto en todas las citas desde hace seis años.

Teddy Tamgho. Con sólo 21 años, este triplista francés ya es por marcas el tercer mejor saltador de la historia, e indiscutible dominador del panorama actual. Su presencia, con todo, es dudosa por lesión.