Diario de a bordo

Esperar un poco más para escapar del canal bajista

El S&P, de nuevo ante la resistencia de los 1.110.

Gráfico S&P
Gráfico S&P

La anécdota está tomada del libro El hombre que confundió a su mujer con un sombrero del neurólogo Oliver Sacks, y es un caso real. "El señor P. era un músico que acudió a la consulta porque tenía problemas para identificar las cosas de su entorno. En alguna ocasión lo habían sorprendido dando palmaditas en la parte superior de las bocas de incendios creyéndolas cabecitas de niños. Tras la revisión, el señor P. salió de la consulta. De repente, se detuvo en seco, rodeó el coche y se dirigió al asiento que ocupaba su mujer, la agarró del cuello de la camisa y por las orejas e intentó ponérsela en la cabeza. En este caso concreto su cerebro era capaz de ver, oír, sentir y escuchar perfectamente, pero no podía emitir juicios personales. No era capaz de ver la totalidad de las cosas, sólo veía detalles, pero nunca establecía relación con la imagen como un todo".

Pues ya ven... igual que en el mundo de la Bolsa. Hay tantas cosas y tantos enredos en juego, que uno termina por ver sólo detalles, es muy difícil relacionar la imagen con un todo y siempre nos sale algo inesperado, el mercado siempre termina por hacer lo que menos esperamos, sobre todo cuando nos hallamos en un periodo lateral confuso como en el que hemos estado inmersos en Europa y EE UU.

El gráfico de arriba del S&P 500 nos muestra que estamos de nuevo cerca de resistencias clave como son esos 1.110 puntos. Romperlos es romper la media de 200 sesiones, donde se ha parado en todos los intentos de subida desde mayo, y escapar de ese canal bajista. La temporada de resultados en EE UU no va mal, a mediados de semana el 73% de compañías habían dado resultados mejor de lo esperado y un 72% ventas mejor de lo previsto, ambas por encima de la media de los últimos años. Igualmente es destacable que la situación en la deuda periférica está muy calmada.

Los que siguen saliendo malos día tras día son los datos macroeconómicos de EE UU. A este respecto es interesante el estudio de la firma Bespoke sobre su Bespoke Economic Indicator Difussion Index. Es un indicador que va contando los datos buenos y malos que van saliendo desde el punto de vista macro. Y no hace falta tener mucha imaginación para sospechar que el indicador no debe estar marcando nada bueno.

Calculan qué hizo la Bolsa a un mes, tres meses y seis meses, después de tener lecturas tan malas como las actuales. Pues bien hay nueve casos desde 1999. A un mes, cinco veces subió y sólo cuatro bajó, la media a un mes es de +0,2%... es decir que el hecho de que estén saliendo datos muy malos, no garantiza bajadas bursátiles. A tres meses, tres subidas y seis bajadas, aquí sí que se nota más, porque además da media de bajada del 3,9%. A seis meses se diluye todo, seis subidas y tres bajadas y media de subida de 2,3 %. Así, mejor fiarnos más de lo que digan los gráficos a partir del lunes, ya con los test de estrés bancarios, que han salido más o menos según lo esperado.