Una economía "insualmente incierta"

Una muestra del grado de esquizofrenia actual de los mercados la pudimos ver el pasado miércoles, cuando la Bolsa americana se puso a caer después de que se propagasen a través de la blogosfera dos palabras pronunciadas por Bernanke en su comparecencia ante el Senado: "unusually uncertain", referidas a la perspectiva de la economía.

Para empezar, a cualquiera que haya abierto un periódico en los últimos dos años, difícilmente le puede sorprender que la cosa esté "inusualmente incierta". Además, el contexto en el que pronunció esas palabras fue como refuerzo de su argumento de que aunque en algún momento hay que retirar las medidas extraordinarias de política monetaria, hay que ser muy prudentes dada la situación de incertidumbre. Es decir, de haber tenido alguna reacción el mercado con respecto a esas palabras, a mi modo de ver, ésta debería haber sido positiva, ya que lo que Bernanke está diciendo es que no va a meter la pata levantando el pie del acelerador antes de tiempo. A mí, como inversor, claro que me preocupa que las perspectivas sean inciertas, pero me preocuparía mucho más que los banqueros centrales no fueran conscientes y empezaran a subir tipos antes de tiempo. En este sentido, las palabras del presidente de la Reserva Federal no me inquietaron, sino que me tranquilizaron.

En todo caso, del discurso de Bernanke, yo me quedaría con la parte en la que, para justificar la rebaja de sus previsiones económicas, lo achaca al empeoramiento de las condiciones financieras. En la universidad nos enseñan que los mercados son un mecanismo de descuento, es decir, que reflejan en sus precios las previsiones futuras. Aquí, sin embargo, estamos viendo que los mercados no están descontando la realidad económica futura sino que la están causando. Y Bernanke, que lo tiene claro desde hace tiempo, sabe que la única forma de recuperar la economía pasa por que se recuperen los mercados. No veamos, por tanto, fantasmas donde no los hay. Hay que tener claro que la Reserva Federal no va a tirar piedras contra su propio tejado y que sus políticas tendrán como objetivo que los mercados evolucionen bien.

Joaquín Casasús. Socio director de Abante