Redacción definitiva del contrato de fusión

CAM y Cajastur ultiman un acuerdo que cierre la crisis

La caja que preside Modesto Crespo reúne el lunes al consejo y confía en dar el visto bueno a la fusión.

Tras una semana de infarto, Caja Mediterráneo (CAM) y Cajastur ultimaban este viernes la redacción definitiva del contrato de fusión que permita sacar adelante un pacto que ha estado a punto de romperse. Fuentes de las dos cajas confirmaron que la situación generada tras la negativa de CAM a dar el visto bueno al acuerdo por la concentración de poder en el futuro consejero delegado del grupo, el presidente de Cajastur, Manuel Menéndez, había entrado en vías de solución.

Las mismas fuentes señalaron que el proceso de acuerdo final estaba prácticamente en manos de los equipos legales que se afanaban por alcanzar una redacción del contrato que, sin peder la esencia de que Cajastur tendrá el control del sistema institucional de protección (SIP), permita al consejo de CAM dar un sí sin matices, algo que no se logró la semana pasada.

La posición del consejo de CAM, que votó de forma unánime en contra del contrato del SIP en el apartado referente a los poderes de Menéndez y a su condición de prácticamente irrevocables, se ha ido modificando en las últimas horas. La presión del Banco de España, los mensajes sobre una posible intervención, el temor a posibles sanciones económicas a los consejeros o incluso la presencia de un hipotético nuevo socio con el que incluso CAM se diluiría más, han hecho mella entre la entidad que preside Modesto Crespo.

También Cajastur moduló su postura. Si bien insiste en que el peso de la futura entidad la debe llevar la caja más solvente y reclama para ello un apoyo sin fisuras y capacidad de actuación para Menéndez en calidad de consejero delegado, sí aceptó a modificar la forma en que está redactado el contrato en lo referente a la posibilidad de revocar sus competencias. Para tomar este acuerdo es necesario, según la redacción actual, una mayoría del 75% del consejo que nunca se podría alcanzar con Cajastur o CAM en contra. En caso de no lograr un acuerdo que evitara ese veto de hecho, se recoge, de una manera un tanto enrevesada, que para evitar un vacío de poder, el consejero delegado seguiría ejerciendo sus funciones.

CAM reúne este lunes a su consejo en un encuentro ordinario que estaba previsto para aprobar las cuentas del semestre. Al orden del día se ha añadido un punto para tratar el contrato del SIP. Las tres cajas que ya dieron el visto bueno la semana pasada señalaron que en un principio no deben volver a llevar al consejo el acuerdo si no hay una modificación sustancial.