Gana un 7,5% menos en el primer semestre

La Caixa se apoya en su cartera de participadas para sostener sus cuentas

La mayor caja española, que mantiene la mora en niveles muy bajos, ganó hasta junio 902 millones de euros, un 7,5% menos que un año atrás.

La cartera de inversiones de La Caixa se ha convertido en un excelente aliado para sostener el beneficio en un momento de estrechamiento de márgenes. El consejo de administración de la primera caja de ahorros española acaba de aprobar la cuenta de resultados del primer semestre. De enero a junio, obtuvo un resultado atribuido de 902 millones de euros, un 7,5% menos que el registrado un año atrás.

Los ingresos que mejor se han comportado durante estos meses han sido los relacionados con su holding de participadas. La Caixa obtuvo 378 millones de euros por dividendos (+18,1%) y 542 millones por la puesta en equivalencia de participaciones de control (+31,6%). De acuerdo con fuentes de la entidad financiera, esta última partida se ha visto impulsada porque la inversión en el austriaco Erste Bank y en el chino Bank of East Asia (BEA) han pasado a contabilizarse como participaciones de control, en lugar de computarse únicamente como dividendos.

Además, el grupo presidido por Isidro Fainé ha logrado plusvalías extraordinarias de 233 millones de euros al ceder el control de Agbar a Suez y hacerse con el 100% de Adeslas.

En cuanto al negocio puramente bancario, La Caixa ha sufrido por la actualización de las cuotas hipotecarias a los bajos tipos de interés. Su margen de intereses, que refleja la diferencia entre lo que ingresa por prestar dinero y lo que paga por obtenerlo, se redujo un 13,5%, hasta 1.746 millones de euros. Pese a la difícil situación económica, la entidad ha aumentado un 2,6% los créditos a clientes (hasta 182.700 millones). Además, ha logrado reducir el ratio de morosidad del 3,49% en el primer trimestre, al 3,49% hasta junio.

Fuentes de la entidad aseguran que la cuenta de resultados de la entidad del primer trimestre ha sido "muy sólida" y da idea de la "velocidad de crucero" que se puede mantener para el resto del ejercicio.