Las ayudas se ajustan al servicio público

La CE aprueba la financiación de RTVE, pero duda sobre la tasa a las 'telecos'

La Comisión Europea autorizó ayer el régimen de financiación sin publicidad de Radio Televisión Española (RTVE), pero mantiene abierta su investigación sobre la tasa impuesta a las telecos para contribuir al nuevo régimen.

La ley 8/2009 de 1 de septiembre del año pasado, que supuso un cambio histórico en la financiación de la televisión pública española, recibió ayer el espaldarazo definitivo de la dirección general de Competencia de la Comisión Europea.

Esa ley suprimió los ingresos por publicidad de RTVE, y compensó esa pérdida de financiación con impuestos a las televisiones privadas y a las operadoras de telefonía.

Tras siete meses de investigación, el organismo comunitario ha refrendado en todos sus términos la compatibilidad con las normas sobre ayudas de estado del nuevo régimen de financiación del ente público de radiotelevisión.

La investigación del organismo comunitario ha tardado siete meses

Bruselas cree que el mecanismo puesto en marcha para compensar la supresión de los ingresos de publicidad evita una compensación excesiva y el importe concedido a RTVE se determina en base a sus costes netos de funcionamiento.

"La elección de España de poner mayor énfasis en la misión de servicio público de RTVE, en el marco de la reforma de los organismos públicos de radiodifusión europeos, está en consonancia con la política de pluralidad de medios apoyada por la UE", señaló ayer en un comunicado el comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia.

Y el mismo comisario valoró positivamente el hecho de que el nuevo sistema "reduce significativamente el riesgo de efectos de desbordamiento, contrarios a la competencia, entre actividades públicas y comerciales".

La Comisión, no obstante, mantiene sus dudas sobre la compatibilidad de la tasa (del 0,9%) impuesta a las compañías de telefonía para contribuir a la financiación de RTVE.

La comisaria europea de Agenda Digital, Neelie Kroes, abrió el pasado mes de marzo un expediente contra España, ante la sospecha de que esa tasa viola una de las directivas europeas sobre telecomunicaciones (la 2002/20, sobre autorizaciones).

Esa directiva establece que las tasas cobradas a las operadoras deben destinarse a sufragar los costes administrativos relacionados con su regulación, y que en cualquier caso el cálculo del gravamen debe ser objetivo, transparente y proporcionado. El Gobierno español y la Comisión mantienen contactos para aclarar el asunto, pero el departamento de Kroes no descartó ayer continuar adelante con el expediente, aunque aclaró que puede tardar meses en decidirlo.

En todo caso, la Comisión subrayó que la aprobación del régimen de financiación no se vería afectada por una posible incompatibilidad de la tasa a las telecos con la normativa comunitaria. El motivo, según Bruselas, es que el régimen de ayudas a RTVE no depende de manera intrínseca de la recaudación de ese impuesto ni del de las televisiones privadas o de pago.

El modelo francés también aprueba

El sistema de financiación de la televisión pública francesa, que sirvió de modelo para el de RTVE, también recibió ayer el visto bueno de la Comisión Europea. Bruselas se había limitado hasta ahora a aprobar el subsidio anual correspondiente a 2009, de 450 millones de euros. Pero mantenía dudas sobre la compatibilidad del nuevo régimen en los años siguientes hasta 2012, cuando los canales públicos franceses (France 2, France 3, France 4, France 5, France â y Radio France Outremer) podrían recibir hasta 1.500 millones de euros.

París ha garantizado a Bruselas que el subsidio se calculará en base a los costes del servicio público y que las dos tasas introducidas por el nuevo régimen (a la publicidad de los canales privados y sobre las operadoras de telecomunicaciones) no se calcularán en base a las necesidades de financiación de los canales públicos. Como en el caso de RTVE, la comisaria de Agenda Digital, Neelie Kroes, mantiene abierta una investigación sobre la tasa a las telecos francesas.