El entramado empresarial del holding Imagina

La enrevesada trama empresarial de Imagina, al descubierto

Mediapro, en suspensión de pagos, participa o controla más de medio centenar de sociedades.

La documentación remitida por Mediapro al Juzgado de lo Mercantil número 7 de Barcelona para solicitar la entrada en concurso de acreedores ha dejado al descubierto el entramado empresarial del holding Imagina, la matriz participada por la multinacional WPP y por Torreal (patrimonial de Juan Abelló). Una estructura compleja que incluye intereses y participaciones en una red de cerca de 150 sociedades de todo tipo: meramente instrumentales, gestoras de derechos, dedicadas a la producción audiovisual o cinematográfica, al mundo de la televisión o de la radio o, incluso, centradas en el sector inmobiliario.

En este esquema, la sociedad Mediaproducción SL (Mediapro), impulsada por Jaume Roures y Tatxo Benet, desempeña un papel destacado, pese a que sus responsables trataron de minimizar su importancia cuando anunciaron que pedían la entrada en situación concursal, a mediados de junio. "Mediaproducción SL es una empresa englobada dentro del holding Imagina, formado por los grupos Globomedia y Mediapro, que no se verán en absoluto afectados por la decisión tomada por los gestores de Mediaproducción SL", señalaron.

La realidad es que la sociedad, que se encuentra en lo que antes se conocía como suspensión de pagos, es una de las dos patas principales de Imagina. Según los datos de la memoria jurídico-económica elaborada por Mediapro para solicitar el concurso, a la que tuvo acceso CincoDías, el grupo tiene participaciones directas de control (50% o más del capital social) en 36 empresas del holding, está asociada a otras cuatro compañías con un peso accionarial más reducido (33% en tres casos) y mantiene vínculos con 11 sociedades más (ocho de ellas, inactivas),

No sólo eso. La productora (que desde finales del año pasado está controlada en exclusiva a través de Mediaproduction Properties, una sociedad vehículo holandesa) tiene un papel clave en Imagina: "actúa como sociedad centralizadora y gestionadora de la caja disponible del grupo, recogiendo los excedentes de ciertas sociedades y facilitándolos a otras que lo necesiten", según el documento; y, además, es la base del negocio del fútbol de Imagina.

Así, en los últimos tres años Mediapro se ha financiado, principalmente, con pólizas y créditos concedidos por empresas del grupo: 300 millones de euros de Imagina, 50 millones de Mediaproduction Properties, 53 millones de Sogepec y un millón de Globepro Telecomunicaciones. Dinero que se ha destinado a sostener el negocio del fútbol y a financiar las aportaciones necesarias a La Sexta, el canal de televisión del grupo, que Mediapro controla a través de GAMP.

Dinero para La Sexta

Su participación en GAMP asciende a 236,01 millones, según la memoria. Desde principios de este año, las necesidades financieras de La Sexta ya no se cubren con ampliaciones de capital sino con créditos. El importe que había prestado a 31 de marzo era de 9,69 millones.

El dinero de Imagina procede de un préstamo sindicado que la matriz se encuentra "renegociando", precisa el documento. Se da la circunstancia de que Mediapro es garante solidario de este préstamo y de que Imagina ha notificado a la productora que está incumpliendo sus compromisos, por lo que le ha solicitado fondos para regularizar su situación. "Petición que ha sido atendida en estas últimas fechas por Mediapro en la medida de sus posibilidades", explica el grupo en la memoria. Sin embargo, tras conocerse la ejecución provisional de la sentencia que le obliga a pagar 104,9 millones a Audiovisual Sport (participada al 80% por Sogecable) por incumplir el contrato de 2006 sobre los derechos del fútbol, la sociedad ha solicitado a Imagina la devolución de las cantidades aportadas.

En total, Mediapro mantiene deudas de 583,64 millones de euros con empresas del grupo a corto y largo plazo y de 316,52 millones con terceros (incluido el importe de la sentencia). Para atender los pagos con terceros, las necesidades de tesorería de la sociedad rondarían los 232,58 millones. Una cifra que podría quedar cubierta bien cobrando los saldos deudores que mantiene con empresas del propio grupo y que ascienden a 365,12 millones; bien obteniendo financiación de otras sociedades de Imagina; o bien, recurriendo a financiación bancaria adicional.

Las cuentas presentadas por Mediapro confirman que el fútbol es su principal fuente de ingresos. La sociedad cerró 2009 con una cifra de negocios de 607,94 millones, un 32% más que en 2008, ejercicio en el que ya había logrado una mejora del 31% respecto a 2007. El 84% de la facturación tiene como origen la comercialización de los derechos de la Liga (Primera y Segunda División), La Premier League y la Champions. La actividad de producción (cine y programas de televisión) sólo aportó un 9% de los ingresos.

El fútbol, sin rentabilidad

Sin embargo, la empresa está teniendo problemas para rentabilizar su actividad estrella. Si el negocio de los derechos le aportó 52,1 millones de euros en 2008, en 2009 le generó un déficit de 22,76 millones. En el primer trimestre de este año, los números negativos ya llegaban a los 6,82 millones. A juicio de los gestores de la compañía, esto se debe al cambio del modelo de explotación de los derechos del fútbol: desde mediados del año pasado, Mediapro adquiere los derechos de todos los clubes y los revende en paquetes, lo que le supone unos costes mayores. Se trata de un negocio "en fase inicial de desarrollo" que se espera poder rentabilizar "de una mejor manera" en el futuro, argumentan sus responsables.

El grupo no tiene resultados positivos desde 2007, cuando cerró el año con 9,8 millones de beneficio. En 2008, ya acumuló unas pérdidas de 3,2 millones, que se triplicaron en 2009, hasta los 9,5 millones de euros. En el primer trimestre del ejercicio actual, los números rojos alcanzaban los 12,25 millones.

En función de sus contratos con los clubes de fútbol, Mediapro tiene que hacer frente a unas obligaciones de pago que para este mes de julio ascienden a 139,67 millones y que en los primeros siete meses del años suman 512,2 millones de euros, según los datos aportados. "Es importante considerar que los contratos firmados con dichos clubes establecen que Mediapro perderá los derechos audiovisuales en el caso de no hacer frente puntualmente al calendario de pagos previsto en el contrato, lo que implicaría la pérdida de su negocio principal", admite la sociedad.

¿Qué empresas intervienen en ese negocio principal? La más importante es Sogepec, que compra a Mediapro paquetes de derechos que revende en los mercados internacionales. Estas compras suponen el 90% de la cifra de ventas de la productora. Gol Televisión, por su parte, es la encargada de adquirir partidos para ofrecerlos en la modalidad de pago. El precio que paga a la sociedad es un fijo más un variable en función de los abonados del canal.

El tercer actor de este negocio es Umedia, sociedad que compra espacios publicitarios a Mediapro para su posterior venta en los estadios de fútbol. El precio de la operación se calcula para que Umedia se lleve una comisión mínima del 3% tras considerar todos sus costes operativos. La última empresa que interviene en todo este proceso es La Sexta, que compra los derechos de retransmisión de partidos a Mediapro.

Otro elemento que podría empezar a operar en la órbita de Mediapro es el posible canal Marca TV, un proyecto que fue anunciado a bombo y platillo el pasado día 8 por el consejero delegado de La Sexta, José Miguel Contreras, fruto de una hipotética asociación entre la cadena y Unidad Editorial (Unedisa). La noticia causó sorpresa, tanto por la situación concursal en la que se encuentra Mediapro como por el hecho de que los medios de Unedisa no hayan informado del asunto. Desde la filial de Rizzoli explicaron que no hay ningún acuerdo cerrado y que sólo existen conversaciones "avanzadas". La posible emisión del próximo Mundial de baloncesto sería sólo una "experiencia piloto".

Para justificar su petición de concurso, el grupo de Roures y Benet argumenta que el pago de la indemnización fijada por la Justicia a Sogecable (filial de Prisa, editor de CincoDías) le provoca unas tensiones de tesorería que le impedirían hacer frente a los vencimientos con proveedores y acreedores "de forma generalizada". La solicitud incluye un informe pericial elaborado por PwC (auditor del grupo desde 2006) para avalar el deterioro de liquidez de Mediapro por la contabilización de la sentencia en diciembre del año pasado. Sin embargo, del detalle del movimiento de los acreedores facilitado al juzgado se desprende que, a 31 de diciembre de 2007, ya tenía registrados 87 millones euros como cuenta a pagar a Audiovisual Sport. A esta cantidad (recogida en el epígrafe "Acreedores") se le sumó un importe adicional de 18,6 millones en diciembre del año pasado. Posteriormente, se traspasó la totalidad de la deuda a una provisión para riesgos.

Según expertos jurídicos, si Mediapro reconoce desde finales de 2007 esa posible deuda, ésta debería ser entendida como una deuda comercial con su correspondiente vencimiento a efectos de liquidación en el concurso de acreedores, y no como una deuda fruto de un litigio.

Las cifras

25,12 millones de euros son las pérdidas que acumula Mediapro entre enero de 2008 y marzo de 2010.

139,6 millones es lo que la sociedad tiene que pagar a clubes de fútbol por sus derechos este mes de julio.

Un informe pericial cuestionable

Mediapro trata de justificar su petición de entrada en concurso con un informe pericial ad hoc de la consultora PwC usando, principalmente, las cuentas de 2009 y las del primer trimestre de 2010, ninguna de ellas auditadas. La tesis del documento es que la contabilización de la sentencia y de la indemnización a favor de Sogecable al cierre de 2009 sitúa a Mediapro con un fondo de maniobra negativo y una situación próxima a la insolvencia.

El informe, sin embargo, obvia determinados aspectos. El primero, que Mediapro ya tenía un fondo de maniobra negativo en 2006, según se recoge en la memoria del ejercicio. Allí se mencionaba que la matriz Imagina proporcionaría liquidez en caso de desequilibrio financiero.

En segundo lugar, no se menciona que el grueso de la indemnización ya se provisionó en 2007 como se deduce de parte de la documentación aportada (ver texto principal).

Asimismo, al calcular el fondo de maniobra, PwC incluye conceptos que no son ni activos liquidables ni deudas. Si se excluyen estos elementos, los niveles de liquidez de la productora se pueden considerar aceptables. En todo caso, el posible empeoramiento de la liquidez se produce de manera progresiva en los primeros meses de 2010 y no está vinculado a la sentencia sino a a un deterioro en la relación de cobros y pagos derivados de la explotación ordinaria de los negocios.

El grupo reconoce el contrato con AVS

En la documentación que obra en poder de los administradores del concurso de Mediapro figuran varios párrafos en los que la propia empresa reconoce la vigencia durante casi tres años del contrato firmado en 2006 con Audiovisual Sport (AVS) sobre los derechos del fútbol. El mismo contrato que la sociedad dio por roto en 2007, decisión que le ha supuesto la condena por parte del Juzgado de Primera Instancia número 36 de Madrid.

En las páginas 23 y 24 de su memoria jurídico-económica, Mediapro describe los dos modelos de explotación de los derechos del fútbol de los últimos años y admite, de forma expresa, que en el vigente "entre el 24 de julio de 2006 y 30 de junio de 2009" era AVS (participada al 80% por Sogecable) quien poseía "el 100% de los derechos audiovisuales de los clubes de fútbol" y quien elaboraba los distintos productos o paquetes que, posteriormente, vendía a empresas interesadas, como la productora de Jaume Roures. En este marco, el negocio de Mediapro se centraba en explotar los paquetes que le vendía AVS. La empresa añade que es "a partir del 30 de junio de 2009" cuando entra en vigor el nuevo modelo y Mediapro pasa a controlar los derechos de los clubes.