Fraude fiscal

Suiza anticipó en enero que no colaborará con Hacienda

Suiza ya advirtió en enero que no colaboraría con países como España que investigan a titulares de cuentas opacas en la filial helvética de HSBC. Los datos fueron robados por un ex empleado en 2006.

Suiza se curó en salud cuando descubrió que un ex empleado de HSBC había robado datos bancarios y se los había facilitado a Francia. Durante la cumbre de Davos celebrada en enero, ambos países acordaron que Francia podía remitir a otros países esos datos bancarios siempre y cuando advirtiera de que el Gobierno suizo no colaboraría con las pesquisas fiscales.

España, que obtuvo gracias a Francia el nombre de 1.000 titulares de cuentas en Suiza, sabe que no encontrará ayuda por parte de la agencia tributaria del país alpino. Con todo, fuentes tributarias aseguran que tampoco la precisan ya que gozan de suficiente información.

Fuentes jurídicas advierten que una hipotética colaboración de la Administración suiza elevaría exponencialmente las posibilidades de que los jueces fallaran a favor de la Agencia Tributaria. Y más teniendo en cuenta que el origen de los datos fiscales reside en un robo cometido por un ex empleado de HSBC.

Aun así, fuentes de la Agencia Tributaria señalan que los servicios jurídicos de la Audiencia Nacional ya dieron validez a las pruebas presentadas por Hacienda contra los titulares de cuentas en Liechtenstein, que fueron descubiertos también gracias a un robo de un empleado en 2008.

En cualquier caso, el convenio de doble imposición vigente entre ambos países blinda a Suiza de la obligación de colaborar con la Agencia Tributaria para esclarecer posibles fraudes o delitos fiscales. Sin embargo, el convenio contempla la llamada "cláusula de nación más favorecida", que implica que España podrá aplicar los acuerdos fiscales que Suiza pacte con otros países.

En este sentido, el país alpino ya ha firmado con Francia y Dinamarca un convenio de doble imposición que prevé el intercambio efectivo de información fiscal. Ahora, sólo falta que los suizos ratifiquen en referéndum el acuerdo.