Pide criterios objetivos

El comité de empresa de Gamesa exige al Gobierno de Cantabria la anulación del concurso eólico

El comité de empresa de Cantarey-Gamesa ha exigido este jueves al Gobierno de Cantabria la anulación del concurso eólico que ha dejado fuera a esta empresa, la única de España que fabrica generadores eólicos y que tiene una sede en Reinosa, así como que retome la situación "con criterios objetivos y no sólo con lo que pueden ser oscuros intereses".

"Todo el mundo está cuestionando el concurso porque no se ha hecho con criterios que puedan ser explicados: la adjudicación del concurso eólico se ha hecho por intereses", denunciaron los representantes de los trabajadores.

En rueda de prensa, los miembros del comité calificaron como "la mayor aberración que puede cometer el Gobierno" que a la única empresa que trabaja eólicos "se le haya dejado fuera de la adjudicación", una "barbaridad" que, en su opinión, obedece a la existencia de "demasiados intereses económicos" que están "influyendo" en la Consejería de Industria.

El comité se reunirá con los grupos políticos de la comarca de Campoo para que presenten una moción en los plenos pidiendo la paralización del concurso y su anulación. Y los sindicatos continuarán movilizándose con el fin de "hacer entrar en razón" al Gobierno, cuya decisión, según los representantes de los trabajadores, ha generado un "malestar y gordo" en la empresa, además de que podría repercutir negativamente en el empleo de la factoría de Reinosa.

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El presidente del comité, Sixto Fernández, calificó como "una burla" y "una falta de respeto" a la comarca de Campoo y a los trabajadores de Cantarey-Gamesa la forma de actuar del Gobierno por "negarse" a recibir al comité antes de adjudicar el concurso, tal como éste había solicitado al consejero de Industria, Juan José Sota; por no dar una explicación al respecto, y por dejar fuera a la multinacional española, "la única con una empresa en Cantabria que se dedica a fabricar generadores eólicos".

Según Fernández, aunque sí los recibió el 22 de julio el director general de Industria, Marcos Bergua, "todo se ha quedado en buenas palabras", con lo que el Ejecutivo ha demostrado, dijo, "que no tiene sensibilidad con la industria de Cantabria y menos a la hora de establecer criterios; no sé si detrás habrá oscuros intereses", manifestó. Además, afirmó que esta situación puede "repercutir algo" en el empleo, en el sentido de que podía haberse creado más. "Una pequeña parte -del concurso-, de cara al futuro, nos hubiera venido muy bien", reconoció.

Por su parte, Pedro Jesús García, del comité de empresa, trasladó la "indignación" de los trabajadores de Cantarey ante la "actitud" de la Consejería de Industria, y consideró que si el concurso se ha adjudicado a otras empresas es "porque presumiblemente ofrecen otras cosas".

Tras recordar que Gamesa llegó a Reinosa en 2003, "cogió una empresa que estaba en quiebra técnica y creó más de cien empleos indefinidos", hasta contar en la actualidad con 258, el sindicalista se preguntó qué otra empresa tiene "esa trayectoria" en Cantabria y denunció que "no se ha tenido en cuenta esa situación". En este sentido, criticó que el Gobierno "está acostumbrado a otras empresas, las que venden humo, como la de Orejo (GFB), que ha sido la mayor catástrofe de la historia de España. En Asturias dimitió el presidente por mucho menos", incidió.

Además, aseguró que la Consejería de Industria "desde el principio del plan eólico" se ha dedicado a "promover algún grupo empresarial, competidor claro de Gamesa", en alusión a Vestas.

También señaló que de los grupos adjudicatarios, sólo tres tienen relación con lo eólico -E.ON Renovables, Iberdrola Renovables y EDP- mientras las demás "lo que pueden saber es cómo sopla el viento", lo que le llevó a insistir en que "detrás" del concurso "se esconden otras cosas".

Puestos de trabajo en riesgo

Según García, la dirección de Gamesa, "que ha generado dinero en Cantabria", está "indignada" con el Gobierno regional. Aunque el comité aún no ha hablado con la directiva, para el representante de CC.OO. "que no le hayan dado un parque me imagino que le afecta y que repercutirá en los trabajadores porque no habrá más contrataciones y puede incidir en el empleo indefinido de la empresa de Reinosa, que es la única de España que hace aerogeneradores".

En este sentido, lamentó que la multinacional está recibiendo "mejor trato" de otras comunidades autónomas donde no tiene factorías, y "podría llegar a ocurrir que en otras partes le adjudicaran megavatios a cambio de montar una fábrica allí".

Por ello, insistió en que la decisión del Gobierno "puede poner en riesgo los puestos de trabajo" de Reinosa y aseguró que "tendrá consecuencias para la comarca".

Al respecto, también lamentó que la construcción de aerogeneradores "no es suficiente", además de que el Gobierno incurriría en prevaricación si obligara a los adjudicatarios a contratar a Gamesa.

Así, precisó que "lo que da dinero" no es fabricar aerogeneradores sino la promoción del parque y las subvenciones asociadas. "El negocio está en el parque", remachó.

Por otra parte, García opinó que la decisión del concurso eólico la ha tomado "alguien que no conoce qué es una empresa". "El consejero de Industria no conoce cómo es una empresa ni como empresario, ni como gestor ni como trabajador porque siempre ha vivido de la política", dijo.

Por todo ello, consideró que "a este Gobierno, Campoo le importa un pepino, y más si viene de una etapa anterior", en alusión a la instalación de Gamesa en Reinosa.

No obstante, confió en que los trabajadores "tengamos de nuestra parte" al presidente de Cantabria, Miguel Angel Revilla, y al consejero de Economía y Hacienda, Angel Agudo, porque "en el 87 contamos siempre con los dos. Espero que ahora den la cara", confió.

En otro orden y en respuesta a la prensa, García consideró "inadmisible" que la sociedad pública Sodercan haya resultado adjudicataria del concurso, un hecho por el que, en su opinión, tendría que dimitir el consejero y el director general de Sodercan, Salvador Blanco, "y si no, el presidente Revilla debería cesarles". "Si es cierto, es tan grave que no habría por dónde cogerlo", subrayó.

Por otra parte, rechazó las cifras de empleo que baraja el Gobierno porque en el concurso eólico "el trabajo no es para tanto". Como ejemplo, apuntó que Gamesa fabrica en un año los 1.400 megavatios que el concurso reparte en cinco ejercicios.