Se eligen cuatro corredores

Tres ingenierías españolas realizan los estudios previos del AVE de EE UU

Los planes de Obama para crear una red AVE en Estados Unidos toman forma. Tres ingenierías españolas, aliadas con otras del país, participan en la elaboración de los estudios previos del proyecto. La conferencia de alcaldes de las principales ciudades de Estados Unidos y la multinacional alemana Siemens han elegido los cuatro tramos de corredor con los que se iniciará el despliegue.

El AVE de Obama no es para pasado mañana, pero comienza a configurarse hoy. Así han resumido las principales empresas españolas y europeas del sector ferroviario sus expectativas ante el que debe convertirse en el mayor proyecto de reimplantación de tren que se aborde en el primer cuarto del siglo XXI.

Y como demostración de que, a pesar de los precedentes fallidos, la iniciativa va ahora en serio y cuenta desde el primer momento con presencia empresarial española, fuentes vinculadas al Ministerio de Fomento han indicado que tres empresas de ingeniería españolas ya han conseguido contratos de la administración ferroviaria estadounidense para realizar los estudios previos para el despliegue de la red.

La primera es Prointec, que junto a la ingeniería norteamericana HNTB, se encargará del diseño constructivo de los corredores de Tampa a Orlando y de Sacramento a Los Ángeles. La segunda es Gepinsa. Este grupo nacional, que se ha aliado con una compañía estadounidense, tiene una demostrada experiencia en la calificación de proyectos ferroviarios. En estos días participa en el equipo que evaluará las ofertas presentadas para la construcción del AVE entre La Meca y Medina, en Arabia Saudí.

En 2020 estarán en servicio 2.000 kilómetros y 145 trenes veloces

La tercera compañía implicada es Inoxa, que recientemente fue comprada por Aecom, el gigante estadounidense de la ingeniería, que apreció en la empresa española un conocimiento importante en la implantación del tren de alta velocidad.

Otro paso adelante importante en el desarrollo del plan ferroviario de Obama es el estudio realizado por la empresa multinacional alemana Siemens (con fuerte presencia en el AVE español), por encargo de la Conferencia de Alcaldes de Estados Unidos (The U. S. Conference of Mayors) que agrupa a las autoridades de las 1.200 principales ciudades del país.

Este estudio pormenorizado identifica las cuatro conexiones entre ciudades por las que se dará comienzo al plan de extensión del AVE en Estados Unidos. Estos cuatro tramos a los que se otorga la máxima prioridad son la conexión entre Sacramento y Los Ángeles, el enlace entre Chicago y San Luis, la línea entre Orlando y Tampa y la conexión entre Albany y Nueva York.

Este informe coincide básicamente con las estimaciones que baraja Bombardier sobre las "expectativas reales" del plan ferroviario de Obama. El gigante ferroviario canadiense valora que el proceso constructivo dará comienzo en 2.012 o 2013 y que en 2020 se habrán puesto en servicio 2.000 kilómetros de líneas a 300 kilómetros por hora. En este horizonte las necesidades de material rodante serán unos 145 trenes.

La multinacional Alstom asegura que aspira a tener presencia en los cuatro primeros tramos con que arrancará el AVE de EE UU. Ha encargado a su centro de excelencia en tareas de mantenimiento, cuya sede está en Madrid, para que articule los primeros contactos con las autoridades ferroviarias de EE UU. De hecho dos directivos españoles de este centro forman parte del equipo de asesoramiento.

La española CAF afirma que, ante el plan Obama, quiere hacer valer su importante presencia en Estados Unidos. Dispone de una planta de fabricación en la localidad de Elmira (Estado de Nueva York) con una superficie total superior a los 150.000 metros cuadrados. CAF ha suministrado trenes para el metro de Washington y unidades para las redes de Sacramento y Pittsburgh. Ahora se encuentra inmersa en el proceso de ingeniería y fabricación de 103 unidades del proyecto para el tranvía de Houston.

Talgo, por su parte, ha firmado recientemente un contrato por 170 millones de dólares (unos 130 millones de euros) en Oregón, con lo que ha reforzado su presencia en el corredor del Noroeste.

La red de alta velocidad, un motor de desarrollo

El desarrollo del AVE en EE UU tendrá un gran impacto económico en la competitividad de sus áreas metropolitanas, según las conclusiones del estudio realizado por Siemens y la Conferencia de Alcaldes.

-Ingresos y empleo. La construcción y explotación de las líneas previstas crearán 145.000 nuevos puestos de trabajo y las economías locales podrán incrementar sus ingresos anuales en 19.000 millones de dólares.

-Turismo y negocio. Las personas que utilicen la red de AVE por motivos de turismo o por reuniones de negocio generarán gastos adicionales en hoteles, centros culturales, restaurantes y tiendas, que en 2035 podrían aportar anualmente unas inversiones extras de 255 millones de dólares aproximadamente en el área de Orlando, 360 millones en Los Ángeles, 50 millones en el área de Chicago y más de 100 millones de dólares en la zona neoyorquina de Albany.

-Medio ambiente. El proyecto implicará importantes ventajas ecológicas, según el estudio, ya que reducirá las emisiones de CO2 en más de 2,8 millones de toneladas al año.

-Fomento de la industria. El servicio de alta velocidad creará oportunidades de desarrollo económico importantes para cualquier tipo de ciudad. El estudio de Siemens pone como ejemplo la ciudad de Orlando, donde está prevista la creación de un parque tecnológico especializado en temas de salud en las proximidades del aeropuerto y de la estación de alta velocidad.

-Mejorar redes actuales. En ciudades donde ya existen líneas de ferrocarril, como es el caso de Chicago o Albany, la adaptación del servicio se verá reflejada en importantes mejoras de horarios y de tiempo de viaje.

Las cifras

25% es la cifra de pasajeros de negocios que transportará el AVE entre Sacramento y Los Ángeles, según el estudio realizado por Siemens.

2,9 millones es el número de pasajeros anuales que se estima tendrá la línea entre Chicago y San Luis.

44 trenes veloces se necesitarán para dar servicio en la línea entre Albany y Nueva York.