Aviación de negocios

La aviación ejecutiva vuelve a Barajas tras 10 años de conflicto en Torrejón

La aviación de negocios volverá a operar desde el aeropuerto de Barajas, después de utilizar como base durante una década cuajada de conflictos la instalación militar de Torrejón de Ardoz.

Los aviones demayor calibre de la flota de las compañías aéreas dedicadas a la aviación de negocios volverán en las próximas semanas a despegar y a aterrizar en el aeropuerto de Madrid-Barajas. Así se lo ha comunicado AENA al grupo de aerolíneas nacionales y extranjeras que se dedican a esta actividad en la capital política, pero también económica de España. F

uentes de la empresa pública propietaria del aeropuerto de Barajas confirmaron el traslado y aseguraron que se llevará a efecto con "urgencia", aunque no precisaron la fecha. El retorno de los vuelos de negocios al que un día fuera su centro principal de operaciones, sin embargo, no será total.

Solo despegarán y aterrizarán desde Barajas los aviones de la flota de mayor calibre, mientras que los más pequeños continuarán en Torrejón. Fuentes empresariales estiman que de las 51 jets privados que tienen su base estable en la instalación militar, unas 20 comenzarán a operar desde Barajas.

Se trata de los aparatos Falcon 2.000 o superiores, los Gulf Stream, Global Express, Challenger y modelos similares que, en general, tienen configuraciones entre 12 y 24 plazas. La crisis del sector aéreo que también afecta, y de manera grave, a los vuelos de aviación ejecutiva ha tenido como consecuencia que sean precisamente los aviones gran envergadura los que tienen una mayor demanda en este momento y, por tanto, sean los que más vuelan. Los aviones de menor calibre seguirán en Torrejón hasta que entre en servicio el nuevo aeropuerto que se proyecta en el sur de la Comunidad deMadrid, entre las poblaciones del El Álamo y Navalcarnero.

Las compañías que se verán afectadas por esta decisión serán las principales que operan vuelos de negocios en España: Gestair, Executive Airlines, TAJ Aviation, NetJet y Soko. Las reacciones expresadas a este diario por fuentes cercanas a estas empresas han sido diversas.

Alguna ve el traslado como una "solución provisional que resuelve algún problema pero que crea muchas dificultades". Otras, por el contrario, afirman que es "una mala decisión que va a complicar de manera grave nuestra operación". Estiman que la división de la flota en dos bases multiplicará los gastos de handling ymantenimiento.

Además, temen que los controladores den prioridad a los vuelos regulares y se multipliquen los problemas de retrasos para sus operaciones. Una década de conflictos El traslado se produce cuando ha transcurrido algo más de una década desde que la aviación ejecutiva fue "expulsada" de Barajas en un momento en el que el aeropuerto madrileño había quedado pequeño ante la expansión de la aviación comercial vivida en España y sus dos pistas se encontraban completamente saturadas.

Las compañías fueron trasladadas a Torrejón de Ardoz en virtud de una serie de acuerdos anuales que han sido suscritos y renovados por los Ministerios de Defensa y de Fomento a lo largo de todo este tiempo. Las relaciones de la aviación ejecutiva con los militares que tienen su base en Torrejón han sido siempre tormentosas, llegando en algunosmomentos a situarse en una tensión que las compañías de aviación civil califican de "insoportable".

Getafe, descartado a pesar de la inversión

La decisión de llevar los aviones de negocios de mayor calibre a Barajas se ha tomado tras descartar definitivamente la opción de trasladar la actividad al aeródromo militar de Getafe, también situado en la Comunidad de Madrid. Esta alternativa había sido postulada con fuerza por alguna de las compañías con mayor peso en el sector. AENA se tomó en serio esta posibilidad y durante meses se dio por hecha. Tan es así que en un momento dado se aprobaron inversiones para adaptar el aeródromo a la nueva actividad por cantidades que ascendían a unos 60 millones de euros.

La posibilidad real de que el aeródromo de Getafe se convirtiera en la base de la aviación ejecutiva se transformó en un asunto central de la vida política local, con tan mala fortuna que los dos partidos principales, el PSOE y el PP coincidieron en el rechazo al proyecto. Y finalmente el traslado de las compañías a Getafe ha terminado por desestimarse.

Aunque no se reconocen cifras, es seguro que el proyecto de renovación del aeródromo ya se había iniciado y que el gasto ejecutado en mejoras que ahora quedarán inservibles puede ascender a unos 7 millones de euros, según explica alguna de las partes afectadas.