A fondo

Nuevo equipo, nuevos retos en la Agencia Tributaria

Carbajo se rodea de colaboradores de confianza tras destituir a la vieja guardia.

El nuevo director de la Agencia Tributaria, Juan Manuel López Carbajo, ya cuenta con un equipo de su confianza tras la destitución la semana pasada de los directores de Inspección, Recaudación y Gestión de la Administración Tributaria. Formaban parte de la vieja guardia de Luis Pedroche, que fue cesado en abril con "malas artes" -según su entorno- por la vicepresidenta económica, Elena Salgado.

Así, el BOE publicó el sábado la destitución del jefe de Inspección, Carlos Cervantes, autor intelectual del plan contra el fraude que se aprobó en 2005 y que, según los datos de Hacienda, ha permitido recaudar 35.500 millones de euros hasta 2009. Su sustituto, Juan Cano, será el encargado de desarrollar la nueva estrategia contra el fraude fiscal. Cano se encuentra ante la difícil tarea de, con un menor presupuesto, superar los datos de recaudación obtenidos durante el boom inmobiliario. El delirio por el ladrillo que se apoderó de España hasta 2008 permitió engrosar los ingresos procedentes de la lucha contra el fraude fiscal. El sector inmobiliario se convirtió en el destino preferido del dinero negro y los departamentos de inspección, conocedores de ello, hicieron su agosto.

Con la caída del mercado de la vivienda es previsible que también caiga la recaudación ligada a la lucha contra el fraude ya que no existe ningún sector que pueda sustituirlo. El nuevo plan contra el fraude fiscal que presentó el aún presidente de la Agencia Tributaria Luis Pedroche en marzo centra su atención en engaños menores y, sobre todo, asociados al fraude a la Seguridad Social.

Hacienda reforzará la vigilancia sobre los falsos autónomos, es decir, asalariados que figuran como trabajadores por cuenta propia. Ello permite a las empresas no pagar las cotizaciones sociales. Por otra parte, evitar que las compañías abusen de la figura del becario o controlar la contratación de temporeros en las campañas agrícolas son otras de las prioridades del nuevo plan. Si bien estos tipos de engaños son muy comunes, las cuotas defraudadas resultan, en comparación con las derivadas del sector inmobiliario, mucho menores.

En cualquier caso, el nuevo plan contra el fraude incide en uno de los temas más preocupantes para los inspectores de Hacienda: las facturas falsas en el sistema de módulos, mecanismo por el que tributan la mayor parte de autónomos. Según la Organización de Inspectores de Hacienda, la reciente subida del IVA provocará que las cuotas defraudadas también sean mayores.

Precisamente, el nuevo equipo de la Agencia Tributaria tiene ante sí el reto de que los aumentos fiscales aprobados por el Gobierno, especialmente el IVA, se traduzcan en un aumento de la recaudación y no deriven en más fraude fiscal.

Los más viejos en la Agencia Tributaria aún recuerdan como el aumento de los tipos del IVA en 1992 no se tradujo en más ingresos fiscales. El Gobierno confía en recaudar unos 5.100 millones adicionales hasta julio de 2011 por el incremento del mayor impuesto indirecto. Sin embargo, los errores en las previsiones presupuestarias del Gobierno durante 2008 y 2009 ofrecen poco margen para el optimismo.

Al frente de la dirección del Departamento de Recaudación, Hacienda ha puesto a José María Messeguer, que sustituye a Julia Atienza, que ocupaba el cargo desde 2004, el mismo año que nombraron a Pedroche y también a Cervantes. Por otro lado, Salgado también cesó a María Dolores Bustamente, directora del Departamento de Gestión Tributaria. En su lugar, fue nombrado Gaspar Caballo Mingo, que cuenta con una larga trayectoria dentro de la Agencia Tributaria.

Primeras críticas

Otro de los desafíos de López Carbajo y su equipo pasa por mejorar las relaciones entre la cúpula de la Agencia Tributaria y los funcionarios de Hacienda, cuya relación con Pedroche se deterioró hasta el punto que los inspectores le acusaron de presionarlos de forma "desmesurada" para obtener sanciones.

Los funcionarios de la Agencia Tributaria recibieron con satisfacción al nuevo director, que Salgado definió como un hombre de la casa, ya que Carbajo lleva toda su vida profesional en el ministerio. Sin embargo, en pocos meses, ya ha sido acusado de aplicar una "amnistía fiscal" encubierta para los 1.000 contribuyentes descubiertos con cuentas opacas en Suiza.