Anunciado el 22 de junio

Bruselas aprueba el programa británico de saneamiento de las cuentas públicas

La Comisión Europea (CE) dio hoy su visto bueno al programa británico de saneamiento de las cuentas públicas hasta el año 2015, incluidas las medidas adicionales de ajuste anunciadas por el Gobierno el 22 de junio pasado, tras la victoria electoral del conservador David Cameron.

"Si son puestas en marcha como está planeado, las medidas anunciadas reforzarán la confianza en el compromiso británico de devolver las finanzas públicas al camino de la sostenibilidad", dice el comunicado enviado hoy por el Ejecutivo comunitario.

El Gobierno de coalición entre conservadores y liberal-demócratas presentó el 22 de junio un duro ajuste que incluye recortes del gasto social y subidas de impuestos, con el que pretende reducir en el plazo de cinco años el abultado déficit del Estado, estimado en unos 155.000 millones de libras (176.000 millones de euros).

"Las circunstancias económicas actuales exigen una consolidación fiscal decisiva, que no sofoque la incipiente recuperación económica. Los objetivos presupuestarios presentados por el Gobierno británico están en línea con esta estrategia", ha dicho el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, en el comunicado.

Los Veintisiete determinaron en diciembre de 2009 que el Reino Unido debía comenzar un proceso de consolidación fiscal en el ejercicio 2010-2011, de cara a lograr cumplir en 2014-2015 el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que fija en el 3% del PIB el tope de déficit público en el que pueden incurrir los Estados miembros.

La CE ha recordado que la anterior administración encabezada por el entonces primer ministro laborista, Gordon Brown, ya comenzó a poner en marcha medidas de ajuste en el ejercicio 2010-2011 equivalentes al 1% del PIB, mientras que el nuevo Gobierno de David Cameron anunció el 22 de junio "un significativo nuevo ajuste", destinado a reducir el déficit medio punto porcentual adicional en 2010-11 y un 2,25% de cara a 2014-15.

Las estimaciones británicas proyectan que el déficit público británico se situará en el 2,3% del PIB en 2014-15, fecha tope marcada por el Consejo para cumplir la disciplina fiscal.

Unos tres cuartos del ajuste total se producirán por el lado del gasto, según explica la Comisión, que avisa de que "será un reto" cumplir los recortes anunciados, incluido el 25% relativo a gastos de los distintos departamentos públicos.

"La nueva Oficina de Responsabilidad Presupuestaria y la nueva norma fiscal anunciada por las autoridades deberían contribuir a mejorar el marco fiscal y limitar los riesgos sobre el ajuste", añade, sin embargo, el comunicado enviado a la prensa.

La Comisión Europea evaluó el 15 de junio pasado los programas de estabilidad de doce Estados miembros inmersos en procedimientos por déficit excesivo, pero retrasó la valoración del de Reino Unido, para dar tiempo al Gobierno salido de las urnas el 6 de mayo a presentar su presupuesto de emergencia.