A fondo

La banca mediana también se mueve

Ha finalizado la primera parte de la reestructuración de las cajas de ahorros. A falta de que se concrete una posible fusión entre Unicaja y Cajasol como pretende la Junta de Andalucía, y el destino final de Cajasur, que se conocerá la próxima semana, el Banco de España ha logrado su objetivo. Presentar ante Bruselas un nuevo mapa de cajas más grandes, solventes y bancarizadas, con acceso directo a los mercados para su capitalización a través de cuotas participativas con derechos políticos o emisión de acciones por medio de los bancos que creen.

Pero las cajas no han sido las únicas que se han reestructurado. La banca mediana española también ha comenzado a hacer sus movimientos.

El más agresivo de todos es Banco Sabadell. Lógico. José Oliu nunca se ha conformado con el tamaño de la entidad que preside, como su antecesor. No en vano el grupo lleva más de 15 años ganando dimensión con la adquisición de otros bancos nacionales. Y siempre ha conseguido su objetivo. Banco en el que ha depositado sus ojos y se ha puesto a la venta, banco que se ha quedado. Otra cosa es su proyecto de lograr fusiones pactadas, como con Popular o Pastor. En ambos casos sus pretensiones se han visto frustradas antes casi de iniciarse.

Pastor intentó también una aproximación a Guipuzcoano, pero Sabadell apostó más fuerte

Pese a ello, ha sido el primero en mover ficha en la reestructuración de la banca mediana. Ha logrado convencer al núcleo estable de Banco Guipuzcoano para su absorción, y sin necesidad de pedir ayudas al FROB.

Esta futura integración permitirá a Sabadell acercarse a su más directo rival, Popular, pero sigue sin rebasarle. Oliu, como el consejero delegado del grupo, Jaime Guardiola, quien necesita una fusión para igualarse a las que realizó su antecesor, Juan María Nin -ahora director general de La Caixa-, intentó una operación a tres bandas. Su objetivo era Sabadell, Pastor y Guipuzcoano. Pero la entidad que preside José María Arias se resistió. "Queremos mantenernos independientes", insiste la firma gallega.

Pastor fue el primero en hacer el movimiento. Se acercó a los principales accionistas de Banco Guipuzcoano, pero no logró su objetivo. Sabadell se movió rápido y ofreció más por la pieza, y el grupo gallego se quedó descolgado. Oliu, conocedor de las intenciones de Pastor, habló con Arias y le ofreció la posibilidad de realizar una fusión a tres bandas.

Pero el banquero gallego declinó el ofrecimiento inmediatamente a sabiendas de que su unión con Sabadell supondría la futura desaparición de la entidad con sede en La Coruña. Obtenido su primer objetivo, el presidente de la firma catalana no se conforma sólo con Guipuzcoano. Veterano banquero, hijo de banquero, sabe que esta reestructuración puede ser su gran oportunidad. Por ello, no despreció la ocasión para pujar por la intervenida Cajasur.

Su oferta es una de las más atractivas de las presentadas. "Sabadell va a por todas", señalan varias fuentes conocedoras de la oferta del banco. Las mismas fuentes recuerdan, además, que Oliu podría haber pedido ayudas al FROB para absorber a Guipuzcoano, algo que se barajó inicialmente. Pero si solicitaba dinero público para esta operación quedaría fuera de la puja por Cajasur, ya que es una de las reglas de la subasta. No haber recibido con antelación fondos del FROB para optar a la entidad andaluza.

Sus opciones aumentan día a día, señalan fuentes del mercado, mientras comienza a rumorearse que BBK está pensando si presentar o no al final oferta definitiva por la caja el próximo 8 de julio. Cuatro intentos de fusión fracasados pueden pesar demasiado sobre la cúpula de la entidad vasca. El mercado apuesta poco por las ofertas de Banca Cívica y BBVA por Cajasur. Y sólo la de Unicaja junto a Cajasol pueden hacer sombra al reto de Sabadell, señalan varios analistas. De cuajar esta operación, el grupo catalán se convertiría en el primer banco que compra una caja. Además, le acercaría más a Popular. Unos 17.000 millones de euros podría ser la barrera que les distanciara.

Pero el banquero no descuida EE UU, y espera cerrar en breve la compra de otro pequeño banco en Florida. Además, guarda en su cajón otra oportunidad, Banco Gallego, entidad puesta a la venta por Caixanova.

Popular, mientras, sorprendió el lunes con una innovadora operación que le permite blindar aún más su accionariado. El francés Crédit Mutuel entrará en su consejo tras comprar el 5% de su capital. Esta operación podrá reforzar su capitalización si la incorporación de Crédit Mutuel se realiza, como parece, a través de una ampliación de capital.

A ello se suma la creación de un pequeño banco en España, con 123 oficinas redundantes de sus absorbidas filiales regionales, con su socio galo. Por esta operación ingresará 367 millones de plusvalías. Según ha explicado Popular, esta es una plataforma con la que aprovechará las oportunidades que se presenten en España y Portugal tras la reestructuración de sus sistemas financieros.

Quieren comprar y crecer. Esta es la primera operación corporativa que realiza el grupo que preside Ángel Ron con otro socio. Hace un año y medio absorbió sus filiales regionales. 12 meses antes adquirió un pequeño banco en EE UU, y hace un lustro otro en Portugal. Pero nunca había buscado un aliado para crecer. Ahora sí.

Bankinter, mientras, sigue apostando por su independencia. Y Banesto, ¿mantendrá su reto que seguir siendo una filial de Santander?. El primer grupo español asegura que sí.