SouthAfrica 2010

Un balón, 22 jugadores, dos aficiones y decenas de pólizas

Detrás de cada partido hay un sofisticado programa de seguros

David Villa celebra el gol contra Paraguay en el Mundial de Fútbol.
David Villa celebra el gol contra Paraguay en el Mundial de Fútbol.

Un Mundial rodado, sin sobresaltos. Ese es el objetivo de los organizadores de la mayor competición futbolística. Y sin embargo, siempre ocurre algo: desde una lesión que deja aparcado a un jugador durante meses a un día de tiempo adverso que obliga a suspender un partido. Por eso, la industria aseguradora está detrás de la competición. Su objetivo, que el impacto de los incidentes sea el mínimo posible.

¿Pero qué se puede cubrir en un Mundial? Prácticamente de todo: los accidentes personales, la responsabilidad civil, los daños en las instalaciones así como una miríada de contingencias, como por ejemplo el pago de bonus a los ganadores de la competición, la cancelación de un partido o el fallo de la señal de televisión.

En términos generales, los seguros deportivos son muy sofisticados. Por esta razón, el interesado en buscar protección suele recurrir a un corredor para que le asesore. Marsh, Willis y Aon son las firmas más activas, dado su carácter internacional. Ellas se encargan de diseñar un mapa de riesgos donde fijan las coberturas que deberían contratarse, las sumas aseguradas y el coste de la póliza. Además, indican al cliente cómo aliviar la carga de la factura.

Los riesgos suelen contratarse en el Lloyd's londinense, el mercado asegurador más sofisticado

Tras realizar el análisis, el corredor busca en el mercado tres ofertas. "Lo normal es que las cantidades cubiertas no puedan ser asumidas por una única compañía de seguros, por eso suele establecerse un régimen de coaseguro donde intervienen varias entidades o un escalado de reaseguro en el que cada una asume una franja de riesgo", explica Carlos García de la Vega, director de la división de deporte de Aon. Debido a su complejidad los riesgos deportivos confluyen en un lugar: Lloyd's of London, el mercado asegurador más importante del mundo.

Dentro de la gran cantidad de competiciones deportivas que se celebran por el mundo, el Mundial ocupa junto a los Juegos Olímpicos un papel preeminente. "Se trata probablemente de los dos mayores acontecimientos en volumen de primas individuales, pero como sólo se celebran cada cuatro años la Champions League o la Superbowl pueden generar niveles de ingresos superiores", apunta Paul Thomas, suscriptor ejecutivo del sindicato 3334 Sportscover de Lloyd's.

La relación de los clubes con el Mundial es de amor-odio. Por un lado, temen que sus jugadores se lesionen en algún encuentro. Pero por otra parte saben que ese es el escaparate que favorece traspasos y ese es el motivo por lo que contratan pólizas para sus estrellas. Ángel Pérez, especialista de deportes de Marsh España, recuerda que "los seguros de plantilla son los más importantes porque se trata de su activo más valioso. En caso de lesión, el beneficiario es el equipo".

Campañas de marketing a prueba de goles

El gancho comercial que representa el Mundial es incuestionable. Por eso, empresas de todo signo lanzan ofertas ligadas a los resultados que coseche tal o cual equipo con el fin de incentivar sus ventas. Y detrás de ellas suele haber una compañía de seguros.

Como ejemplo, un botón. En los días previos al inicio de la competición, una conocida cadena de electrónica se comprometió a que los televisores comprados entre determinadas fechas salieran gratis si los de Del Bosque alzaban la copa de campeones del mundo en Johanesburgo el próximo 11 de julio. La oferta tenía letra pequeña: la selección debía resultar vencedora en todos sus encuentros y la derrota ante Suiza el pasado 15 de junio por 1-0 inhabilita ya la promoción.

En todo caso, esta iniciativa es un claro ejemplo de técnica aseguradora. La Roja comenzó este Mundial como una de las favoritas, lo que implicaba que existía una probabilidad razonable de que la cadena de electrónica tuviera que afrontar el reembolso a sus clientes.

Lógicamente, la empresa estaría interesada en trasladar este millonario riesgo a un tercero. "Condiciones de este tipo se introducen para hacer el seguro más asequible", explica Luis García Agea, de Willis.

Las coberturas más frecuentes

-Accidentes: los grandes equipos suelen contratar coberturas para compensar cualquier lesión o baja que sufran sus jugadores. Los cracs están asegurados 24 horas al día, todas las jornadas del año. Algunas federaciones nacionales contratan pólizas para el torneo.

-Responsabilidad civil: un contrato de este tipo atiende cualquier percance que surja y que pueda conllevar el desembolso por la organización de una indemnización. Dos ejemplos: los pagos a los heridos por una avalancha humana en un estadio o por la cancelación de un partido a causa del mal tiempo.

-Bonus: las federaciones nacionales de fútbol prometen a sus equipos incentivos económicos si ganan. Para ir sobre seguro transfieren el riesgo del desembolso de las primas a una aseguradora.

-Retransmisión: desde Sidney a Ferrol, el Mundial congrega a millones de espectadores ante la televisión. Las cadenas suscriben cada vez con más frecuencia un seguro para protegerse de la lluvia de reclamaciones que se puede derivar de un fallo técnico que suspenda la retransmisión.

-Imagen: un comportamiento reprobable de un equipo o un jugador puede obligar a una compañía a cancelar una campaña publicitaria o retirar sus productos de las estanterías. Y ocurre: véase el sonado rifirrafe de la selección francesa. Una póliza puede cubrir ese gasto.