"Notable freno en la caída de las ventas"

La facturación de Indo cae un 21,9% hasta los 92,8 millones en 2009

La facturación de la empresa de oftalmología Indo ha caído un 21,9% durante el ejercicio de 2009, hasta alcanzar una cifra de negocio de 92,8 millones, según ha comunicado hoy la empresa en una nota.

La dirección de Indo ha explicado a la junta de accionistas reunida hoy que la empresa ha registrado un "notable freno en la caída de las ventas", puesto que en el último trimestre de 2009 éstas cayeron un 22,8%, mientras que en el primer trimestre del ejercicio actual el descenso se ha situado en el 14,3%.

Además, Indo ha atribuido los malos resultados a la "falta de apoyo crediticio que ha provocado la caída de la inversión en aperturas de nuevas ópticas y en los planes de renovación de establecimientos ópticos".

Por otra parte, el resultado bruto de explotación (EBITDA), alcanzó en 2009 los 7,7 millones de euros, lo que, según ha recalcado la empresa, implica una "mejora respecto del año pasado gracias a los planes de reducción de gastos puestos en práctica y a la venta de tecnología al grupo japonés Hoya" por un importe de 15 millones de euros.

Además, la junta de accionistas de la empresa ha acordado una reducción del capital social para restablecer el equilibrio entre el capital y el patrimonio neto de la Sociedad, que se ha visto disminuido como consecuencia de las pérdidas.

En este sentido, la junta de accionistas ha acordado una reducción de capital de 22,2 millones a 1,3 millones de euros, dividido en 22,2 millones de acciones de 0,06 euros de valor nominal cada una.

La dirección de Indo ha explicado también a los accionistas que la compañía sigue implementando su "hoja de ruta transformacional" que le llevará de un modelo industrial a un modelo comercial y está "trabajando en un plan de negocio que le permita superar el concurso voluntario de acreedores en el plazo de tiempo más breve posible".

La empresa se encuentra actualmente en concurso de acreedores con un pasivo de 66 millones de euros, y a falta de que los juzgados de Barcelona nombren un administrador concursal para gestionar el saneamiento de las cuentas.