Altadis advierte sobre un posible recorte de empleo por la ley del tabaco
La ley del tabaco va a ser un nuevo golpe para las tabacaleras. Por ello, la multinacional británica Imperial Tobacco (propietaria de Altadis) ha puesto en marcha un movimiento defensivo para advertir de las previsibles consecuencias que tendrá en sus fábricas españolas la prohibición de fumar en todos los espacios públicos cerrados.
En concreto, ha enviado sendas misivas a los presidentes de las autonomías donde el grupo tiene factorías, alertando bien sobre la viabilidad de las plantas o sobre una posible reducción de plantilla.
La última carta ha tenido como destinatario al presidente de la Junta de Andalucía. En ella, el director general de Altadis, Dominic Brisby, asegura que la nueva ley podría poner en peligro el plan empresarial del grupo y "afectar seriamente a la viabilidad de la planta de Cádiz". En la capital gaditana, Altadis cuenta con una fábrica de procesamiento de tabaco en rama rubio en la que actualmente trabajan 75 personas.
El mismo mensaje que Brisby trasladó a la Junta de Extremadura, donde cuenta con una planta en la localidad de Palazuelo, especializada en el procesamiento de tabaco negro que cuenta con una plantilla de 22 trabajadores. Mientras estas dos plantas podrían ver en peligro su viabilidad, las de La Rioja y Cantabria podrían verse afectadas por una reducción de plantilla. La fábrica de Logroño, donde trabajan 540 personas, es la única especializada en cigarrillos que aún mantiene Altadis en España, mientras que la de Cantabria se destina a la producción cigarros y tiene en nómina a 315 trabajadores.
"Nuestra larga experiencia en el sector nos ha demostrado que la insistente y asfixiante presión regulatoria contra el tabaco ha sido uno de los factores decisivos que ha obligado a llevar a cabo distintos procesos de reestructuración", afirma Brisby. æpermil;sta se suma a "la actual evolución del mercado de cigarrillos, en descenso constante", ya que los primeros meses de 2010 se ha reducido en torno a un 10%. Según Brisby, la prohibición de fumar en lugares públicos se saldó en el Reino Unido con la pérdida de 40.000 empleos.
La nueva norma llega al Congreso
La nueva ley del tabaco comienza hoy su andadura parlamentaria con la toma en consideración de la proposición de ley que busca prohibir fumar en todos los espacios públicos cerrados. El ministerio de Sanidad encabezado por Trinidad Jiménez tiene previsto que la ley entre en vigor el próximo 1 de enero. Para ello cuenta con el respaldo de IU-ICV y ERC, que podrían endurecer el texto para prohibir fumar en la entrada de hospitales o centros educativos. Mientras, PNV y CiU podrían apoyar la ley si se aprueban compensaciones para los propietarios de bares y restaurantes.