Renault y Nissan esperan vender 500.000 coches eléctricos antes de 2015

El presidente de los fabricantes automovilísticos Renault y Nissan, Carlos Ghosn, subrayó hoy que la alianza que forman los dos es pionera en el mundo en los coches eléctricos, que se van a comercializar a finales de año, y cuyo objetivo es vender 500.000 unidades antes de 2015.

"Somos los pioneros y estamos avanzados sobre todo el mundo", destacó en una entrevista a la emisora de radio 'Europe 1' Ghosn, que añadió que son los únicos grupos del sector que han planificado inversiones para ponerse a fabricar 500.000 coches eléctricos anuales.

Los planes pasan por empezar la comercialización de los primeros modelos de la marca Nissan a finales de este año en Japón y Estados Unidos, a los que seguirán en 2011 en Europa los dos primeros modelos de Renault, el Fluence y la furgoneta Kangoo.

Estos modelos tendrán una autonomía de 160 kilómetros, a juicio de Ghosn suficiente para la mayor parte de los usuarios, teniendo en cuenta que un 80% de los automóviles en servicio en el mundo recorren menos de 100 kilómetros al día.

El presidente de Renault reconoció que la marca del rombo está reflexionando todavía si mantiene el nombre de Zoé que se había dado a otro de los modelos eléctricos que debe salir al mercado en 2012, ante las resistencias que se han manifestado por tratarse también de un nombre de mujer. "En ningún caso pondremos en el mercado un coche con un hándicap", comentó al respecto.

Devolución de los préstamos

Por otro lado, anunció que Renault reembolsará antes de finales de año "un mínimo de 500 millones" de euros de los 3.000 millones que había recibido prestados del Estado francés a comienzos de 2009 en plena crisis financiera para evitar problemas de liquidez.

Ghosn precisó que la devolución de ese paquete se hará en paralelo a la del grupo PSA Peugeot Citroen, que recibió otros 3.000 millones de euros en las mismas condiciones.

Preguntado por las perspectivas del sector automovilístico, contestó que "estamos saliendo de la crisis en el ámbito global, pero en el plano europeo todavía no".

De hecho, reconoció que el ajuste presupuestario en Europa, que consideró "inevitable", implicará un menor crecimiento económico, pero puntualizó que no cree que eso acarree menor empleo en el automóvil, ya que paralelamente la devaluación del euro hace sus coches más competitivos de cara a la exportación.

"El euro se ha debilitado y para un exportador como Renault eso es positivo", afirmó antes de comentar que en ese sentido le conviene que la cotización de la moneda única se sitúe en una horquilla de entre 1 y 1,2 dólares.

En cuanto a la alianza con el alemán Daimler sellada esta primavera por Renault-Nissan, explicó que servirá para compartir tecnologías que de otra forma las dos partes tendrían que desarrollar por su cuenta, con el mayor costo que eso significa, pero también para ahorros de escala al utilizar la misma plataforma para fabricar modelos como el Smart y el Twingo.