Encuentro

Berlusconi y Van Rompuy se reafirman en su objetivo común de defender el euro

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, y el presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy, se reafirmaron hoy en su objetivo común de defender al euro de los ataques especulativos que, según ellos, ha sufrido la moneda única europea.

Así lo explicó Berlusconi durante la comparecencia posterior al encuentro que ambos políticos mantuvieron hoy en Roma, una reunión preparatoria de la cumbre del Consejo Europeo que se celebrará el próximo 17 de junio en Bruselas y en la que se analizará el estado de las economías comunitarias.

"Con él (Van Rompuy) hemos tenido un profundo intercambio de ideas sobre la situación económica de la zona euro y hemos confirmado el objetivo de defender nuestra moneda", dijo el primer ministro italiano.

"Hemos coincidido en el hecho de que todos los países de la zona euro deben reforzar la coordinación de sus políticas económicas, conjugando el saneamiento (de las cuentas públicas) y el desarrollo", añadió.

Según Berlusconi, Europa ha actuado bien al encontrar "una solución al ataque al euro de mayo pasado", aunque sigue siendo necesaria una "oposición absoluta a la especulación internacional sobre las materias primas y los mercados financieros".

"Todos los países han hecho una política de rigor presupuestario y, por lo que respecta a nosotros (Italia), nos hemos adaptado con un plan que reduce el gasto público e incentiva la recuperación económica", comentó Berlusconi.

Por su parte, Van Rompuy recordó que en la cumbre de la próxima semana en Bruselas se presentará el informe del grupo de trabajo sobre la reforma del pacto de estabilidad y crecimiento europeo, en el que se ilustrará el "sistema de guía y control del sistema económico-financiero" que Europa deberá adoptar para evitar crisis como la actual.

El presidente del Consejo Europeo se congratuló además por el plan de ajuste presupuestario de unos 24.000 millones de euros que ha aprobado para los dos próximos años el Gobierno de Italia, cuya economía, según él, también se ha resentido por la crisis económico-financiera.