El ajuste presupuestario europeo

El Eurogrupo arranca nuevas medidas de austeridad a España para 2011

El Eurogrupo, reunido ayer en Luxemburgo, pidió ayer a España que prepare nuevas medidas de consolidación fiscal para poder cumplir a partir de 2011 los compromisos de reducción de déficit público. En la misma reunión, los ministros de Economia de la zona euro aprobaron la emisión de bonos conjuntos para financiar a los socios en dificultades.

El Eurogrupo arranca nuevas medidas de austeridad a España para 2011
El Eurogrupo arranca nuevas medidas de austeridad a España para 2011

La vicepresidenta del Gobierno, Elena Salgado, a su llegada ayer a la reunión de ministros de Economía de la zona euro (Eurogrupo) en Luxemburgo, se mostró convencida de que el plan de ajuste español para 2010 y 2011 era suficiente para pasar el examen de sus homólogos. Su deseo casi se cumplió.

Pero el casi, que podría materializarse el año que viene, puede suponer otro doloroso recorte fiscal, que se sumaría a los 15.000 millones de euros anunciado ya por el Gobierno.

El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, anunció tras la reunión que el "examen preliminar" del programa de austeridad español indica que Madrid ha tomado medidas "significativas y valientes" para dejar el déficit público en el 6% a finales de 2011. Pero añadió que el plan de consolidación fiscal no sólo ha de continuar más allá de ese año, sino que tanto España como Portugal ya "están trabajando en medidas adicionales para conseguir los objetivos en 2011" si fuera necesario.

La reunión da luz verde al mecanismo financiero nuevo para países en crisis

El Eurogrupo tampoco se conforma con las inconclusas reformas estructurales anunciadas hasta ahora por el Gobierno de Rodríguez Zapatero. La zona euro quiere que la transformación de la economía española, para limar sus divergencias en materia de competitividad o balanza comercial, continúen de manera decidida en 2012 y 2013. Y el comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn, añadió a las tareas pendientes la reforma de las pensiones para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas españolas.

Todo ello en un día en que Salgado tenía poco margen para protestar. Primero, porque otros países con mucho más margen presupuestario, como Alemania, anunciaron ayer mismo un brutal plan de ajuste para el próximo lustro. Y porque en la misma reunión del Eurogrupo en que se arrancaron nuevas medidas al Gobierno español, se aprobó la creación de una Facilidad para la Estabilidad Financiera Europea (FEFE) que, por primera vez en la historia de la Unión Monetaria Europea, estará a disposición de los países que encuentren dificultades para financiarse en el mercado.

Hasta hace unas semanas, la creación de ese mecanismo resultaba un tabú para alguno de sus socios (con Alemania al frente). Y para otros (Francia o España) era un objetivo que tardaría décadas en madurar. Pero a las 20:20 de ayer tenía lugar en Luxemburgo una significativa ceremonia, con fotografía de los 16 firmantes incluida, para dotar el FEFE con avales de hasta 440.000 millones de euros. Durante tres años, el nuevo organismo podrá emitir su propia deuda, con el aval de los 16 socios de la zona euro, para financiar a un país cuyo acceso al mercado se haya encarecido por encima de un nivel sostenible. La emisión sólo comenzará cuando el país en cuestión solicite ayuda.

Indiferencia por la bajada de cotización

Los ministros de Economía de la zona euro (Eurogrupo) mostraron ayer poca preocupación, al menos en público, por la caída de la cotización de la moneda única frente al dólar. El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, señaló antes de la reunión mensual de los ministros su inquietud por la "brusquedad" de la caída, peor no por su actual nivel de cotización, que ayer se situó por debajo de 1,20 euros por dólar. El ministro belga, Didier Reynders, incluso aseguró que en los niveles anteriores la moneda única "resultaba demasiado fuerte para la economía".

El Fondo Monetario Internacional, que ayer presentó en Luxemburgo a los ministros su análisis anual sobre la política económica de la zona euro, también secundó la teoría de los beneficios de un euro más débil. "La fortaleza de la demanda mundial y el euro débil están ayudando al sector exportador", señaló el informe del FMI. El organismo internacional considera que la cotización de la divisa europea se encuentra ya "próxima a los fundamentales", es decir, a un nivel próximo a su teórico valor económico frente al dólar.

El FMI mostró su preocupación, en cambio, por la debilidad del crecimiento en la zona euro a pesar de que las medidas de apoyo fiscal, monetario y financiero que se han aprobado para estabilizar la demanda.

"El inveterado problema del crecimiento anémico de la zona euro debe abordarse sin más dilación", señaló el informe del FMI. Para lograrlo, los economistas de Strauss-Khan consideran urgente la liberalización del sector servicios, la flexibilización de los regímenes salariales. El FMI también pide que el capital público salga del sector bancario.