El ajuste presupuestario europeo

El Estado paga un 28,3% más de intereses por la deuda que en 2009

España no sólo debe emitir más deuda para financiar el elevado déficit sino que, además, debe pagar unos intereses más altos debido al incremento de la prima de riesgo. Hasta abril, el Estado destinó casi 9.000 millones al pago de intereses, un 28,3% más que en el primer cuatrimestre de 2009.

En el Ministerio de Economía y Hacienda no ocultan que actualmente una de sus máximas preocupaciones es el incremento del coste de financiación del Estado, que amenaza con encarecer por encima de lo previsto la colocación de deuda del Estado.

El Tesoro español realizará este año emisiones brutas por valor de 211.500 millones, cifra que, si se resta de las amortizaciones previstas, sitúa las emisiones netas de deuda en 76.177 millones. Y el aumento de la prima de riesgo, que ayer superó la barrera psicológica de los 200 puntos básicos, amenaza con derrumbar todas las previsiones del Gobierno. En los Presupuestos Generales para este año, el Gobierno vaticinó que los pagos de intereses alcanzarían los 23.200 millones, una cifra que puede quedarse corta si la tensiones en los mercados internacionales no remiten.

De hecho, de mantenerse la prima de riesgo en su nivel actual, España podría llegar a asumir un sobrecoste de 500 millones de euros en los próximos doce meses.

La diferencia entre el bono español y el alemán supera los 200 puntos básicos

Para colocar en los mercados financieros su bono a diez años, el Estado debe pagar intereses a 4,595%, una cifra muy por encima de lo que abona el Gobierno alemán (2,5%).

Todo ello implica que las cuentas públicas deberán hacer frente a un importante sobrecoste en el futuro, ya que la vida media de la deuda supera los seis años. Emitir títulos públicos supone trasladar a futuro el déficit actual y en la medida en que se encarecen los tipos para colocar letras y bonos del Estado también aumentan las partidas presupuestarias que los Gobiernos de los próximos años deberán destinar a cubrir los costes financieros.

Una ligera ventaja

Con todo, España parte con una ligera ventaja frente a otros países, ya que su nivel de deuda pública en porcentaje sobre el PIB se encuentra en tasas relativamente bajas. Así, en 2009, la deuda pública española supuso el 53,2% del PIB, un nivel muy inferior al registrado por la Unión Europea de los Veintisiete (73,6% del PIB).

Aun así, en los próximos años, está previsto que los niveles de deuda suban y superen la media europea. El Gobierno prevé que en 2010 el ratio de deuda sobre el PIB alcance 65,9% y se dispare hasta 74,1% en el año 2013, cuando el Gobierno prevé que el déficit se sitúe por debajo del 3%.

El Tesoro deberá amortizar 130.000 millones este año

El Estado deberá amortizar este año, es decir, devolver a sus inversionistas, 129.921 millones de euros. Sólo en el mes de julio, vencen 23.709 millones, el 18,2% del total. Una situación que llega en un mal momento, ya que el Gobierno deberá refinanciar su deuda cuando los nervios de los inversores cotizan en máximos.

Desde la Dirección General del Tesoro indican que en todas las subastas la demanda ha superado a la oferta. Si bien ello es cierto, también lo es que los inversores exigen al Estado un tipo de interés cada vez mayor. Precisamente para tranquilizar a los mercados, el Gobierno aceleró sus planes de reducción del déficit y aprobó duros recortes como la congelación de las pensiones o la reducción del salario de los empleados públicos.

En cualquier caso, si se compara la situación actual con la de años anteriores, el coste de financiación no es tan alto. Hasta abril, el tipo de interés medio para letras, bonos y obligaciones se situó en el 3,5%, un nivel ligeramente inferior al coste financiero del año anterior. De hecho, en los últimos 20 años, los tipos se han reducido progresivamente. En 1992, España pagaba un 10,9% de intereses para colocar su deuda y, en 2009, el tipo medio se situó en el 3,53%.