Benidorm cargará 500 euros a bancos y cajas por sus cajeros
La ciudad de los rascacielos se pone dura con la banca. Benidorm anunció ayer que aplicará una tasa de 500 euros al año por cada cajero automático que tengan las entidades. La localidad alicantina se suma así a los consistorios, como Logroño, Burgos, Granada o Alcalá de Henares (Madrid), que gravan a bancos y cajas por la utilización que conllevan estas máquinas de los espacios públicos. Exactamente el mismo motivo por el que, por ejemplo, los bares con terraza en las aceras pagan tributos municipales.
El consistorio alicantino explicó ayer en un comunicado que hay 74 oficinas bancarias en la población. La entidad con más presencia es Caja Mediterráneo (12), seguida por La Caixa (siete). Santander, BBVA y Popular tienen cinco locales cada uno, y Bancaja y Banesto otros cuatro.
Varias autoridades locales tratan de obtener nuevos ingresos con los que compensar el descenso de las cantidades obtenidas a través de otros mecanismos. Hace un par de semanas, el Ayuntamiento de Badajoz tomó la decisión de cobrar por los cajeros ubicados en las fachadas de los edificios -no así sobre los instalados en el interior de oficinas-. La cantidad varía en función de la importancia de la vía donde esté ubicada la máquina. En la población extremeña hay 164 sucursales y su consistorio espera recaudar hasta 30.000 euros.
El cargo que aplica el Ayuntamiento de Benidorm está entre los más elevados. Oviedo carga, por ejemplo, entre 15 y 172 euros. Aunque hay localidades que le superan, como Jaén, con un máximo de 640 euros.
Muchas entidades se muestran resignadas y pagan estos impuestos. Pero otras han recurrido las tasas ante la Justicia con desigual resultado. El Tribunal Supremo autorizó en 2009 la tasa que aplicaba Palma de Mallorca de entre 340 y 510 euros por máquina y año. En cambio, el Tribunal Superior de Justicia de Galicia obligó a La Coruña a retirar la suya.