La final este sábado en Madrid

La Champions League, un modelo de éxito empresarial

Un estudio del IESE y expertos en el fútbol destacan los aciertos de gestión de la UEFA al crear el torneo en 1992

El Barcelona, cuando ganó la Champions League en 2009.
El Barcelona, cuando ganó la Champions League en 2009.

La Copa de Europa de fútbol era, en 1991, como "flores sin jardín", en opinión de Sandalio Gómez, presidente y responsable académico de Center for Sport Business Management (CSBM), una unidad dependiente de la escuela de negocios IESE. Con esta metáfora, Gómez expresaba que la competición por aquel entonces era un torneo con un capital histórico y un capital social a los que, sin embargo, no habían logrado poner en valor. Entonces, la UEFA, presionada por la amenaza de los grandes clubes de crear una competición paralela, decidió crear la Champions League. Este paso ha resultado un ejemplo de éxito de gestión empresarial, y ha logrado convertir la competición en "el campeonato de mayor prestigio en el mundo del fútbol". Así, el "jardín sin flores" se ha convertido en el "paraíso", según Gómez. Inter de Milán y el Bayern de Múnich disputan este sábado la gran final en Madrid.

La escuela de negocios celebró ayer el VI Foro Internacional del CSBM, durante el cual el profesor aseguró que la clave de la reconversión de la Champions estuvo en la centralización del origen de los ingresos (derechos de televisión, licencias comerciales y contratos de patrocinio), lo que obligó a vaciar de anunciantes los estadios para ubicar los contratados por la UEFA, los cuales se reparten entre clubes y federaciones.

Así, la facturación de la competición ha crecido de 45 millones en 1992 a 800 millones en la temporada 2008/09, y con unos 1.000 millones presupuestados para esta edición. En este periodo, los pagos a los clubes han crecido de 24 a 626 millones, con unos ingresos por patrocinios que han pasado de 37 a 198 millones.

Y lo que es más importante, el torneo se ha convertido en una marca global, "sinónimo de estrellas". La mejoría la han experimentado todos los afectados. El ex locutor de TVE, José Ángel de la Casa, recordó durante su intervención que antes de la creación de la Liga de Campeones -una denominación que, según explicó, trata de erradicar la UEFA, que quiere imponer en todo el mundo el nombre Champions League- los clubes ubicaban las cámaras en emplazamientos inadecuados o no garantizaban líneas telefónicas. Tras la reconversión, todo cambió y se estandarizó. Y eso, recuerda, a pesar del "escepticismo" con que fue recibida la Champions en 1992.

De la Casa, no obstante, se quejó del horario impuesto (20.45 hora peninsular), demasiado temprano para los gustos españoles. Diversos periodistas deportivos y el responsable de UEFA Eventos, David Taylor, afirmaron que la Champions ha incrementado las desigualdades entre los clubes poderosos y los de menor tamaño, una afirmación a la que restó importancia el director general del Real Madrid, José Ángel Sánchez, el principal artífice del incremento de facturación registrado por el club. Sánchez aseguró que la concentración de cuotas de mercado se da en todos los sectores empresariales, y lo que ha de haber son mecanismos que obliguen a la solidaridad. En este sentido, se mostró partidario de una separación entre la Primera y la Segunda División.

Josep Maria Benet, de Mediapro, aseguró, por su parte, que esta discusión está "mediatizada por la última liga" y que España es el país que más equipos distintos ha aportado a la competición. Además, restó importancia al auge del mercado asiático y rechazó que se cambien los horarios para tratar de ampliar a ese continente el interés de la Champions. Sánchez respondió que había que mirar no sólo el retorno a corto plazo, aunque coincidió que para la Liga española puede ser más interesante el mercado latinoamericano.

Inglaterra es la favorita de JP Morgan para el Mundial y Brasil, la de Goldman

La selección inglesa entrenada por Fabio Capello ganará el 11 de julio en la final de la Copa del Mundo de fútbol a España, según el modelo matemático de JP Morgan. Goldman Sachs, en cambio cree que será Brasil, con España como segunda favorita, informa Carlos Gómez Abajo.

A medida que se acerca el Mundial proliferan los análisis econométricos. JP Morgan publicó ayer su estudio, que pretende mostrar cómo elaboran habitualmente sus valoraciones de compañías. Así, las apuestas y el ranking FIFA de las selecciones equivalen a la comparación del PER de una empresa respecto al sector y respecto al mercado, así como las previsiones de crecimiento. El historial en la Copa del Mundo y los resultados más recientes de los equipos equivalen a la evolución reciente de las valoraciones de los analistas; la consistencia de las expectativas sobre las selecciones, a los fundamentales; y la tendencia reciente en el ranking FIFA, a la evolución del precio de la acción.

Según esta fórmula, España ganaría los tres partidos de la primera fase, eliminaría a Portugal en octavos de final, a Italia en cuartos y en semifinales a Eslovenia. Esta última sería la gran sorpresa, eliminando a Estados Unidos en la primera fase, a Alemania en octavos y a Argentina en cuartos. En la otra semifinal se enfrentarían Inglaterra y Países Bajos.

Goldman Sachs no detalla su fórmula, pero también incluye el ranking FIFA y las apuestas. Brasil tiene, para ellos, el 14% de probabilidades, España el 10%, Alemania, Inglaterra y Argentina el 9%, y Holanda, el 7%.

Sus métodos no son ni mucho menos infalibles. Hace cuatro años los favoritos del modelo de Goldman eran Brasil, Inglaterra y España, ninguno de los cuales llegó a semifinales. La finalista, Francia, era su cuarta favorita, mientras que la campeona Italia era la novena mejor candidata, con un 5,3% de probabilidades.

Las cifras

109 millones de espectadores vieron la final de 2009, que ganó el Barça, según Futures Sport.

1.000 millones de euros prevé facturar la UEFA esta temporada a través de la Champions League, su principal fuente de ingresos.