Javier Sáenz Cosculluela. Presidente de Aerco

"Si alguien busca regular la construcción, habrá polémica"

El ex ministro de Obras Públicas Sáenz Cosculluela volvió a contactar con la obra civil 17 años después de dejar el Gobierno. Fue al tomar las riendas de la patronal de constructoras Aerco en 2008. Desde entonces defiende que la menguante inversión de Fomento no puede dar de lado a un nutrido grupo de empresas que forman la clase media del sector

"Si alguien busca regular la construcción, habrá polémica"
"Si alguien busca regular la construcción, habrá polémica"

La falta de oxígeno en el negocio español de la construcción ha despertado un conflicto, entre grandes y pequeñas empresas, larvado en tiempos de bonanza. El 4 de mayo la patronal que reúne a las mayores constructoras, Seopan, hizo balance sobre la situación y perspectivas en España. Su presidente, David Taguas, abrió la herida al tachar de "ridículamente excesivo" el número de compañías que en este país aspiran a obra civil, o al pedir que se tenga en cuenta la solvencia financiera de las mismas al adjudicarles obras.

Desde el bando de las modestas -pero fuertemente especializadas- contesta el presidente de Aerco, Javier Sáenz Cosculluela: "Quien quiera poner reglas en el sector que explique a quién benefician". Como mar de fondo del choque suena el Plan Extraordinario de Infraestructuras (PEI), dotado con 17.000 millones y llamado a compensar la caída en la inversión pública. El ministro de Fomento, José Blanco, comparece hoy en el Congreso para explicar el nuevo escenario tras las restricciones presupuestarias. Los ánimos están más que encendidos.

¿Cómo ha cambiado la construcción española si se recuerda la etapa previa a la crisis?

España siempre ha tenido un segmento de empresas medianas con medios de producción, recursos propios, ingeniería y experiencia de gestión. Esto subsiste con más o menos apuros. El gran cambio está en el perfil de los grandes grupos, hoy muy diversificados y casi convertidos en agentes financieros.

¿No considera a esos conglomerados como actores principales de la obra pública?

No quiero que mis palabras se consideren como una crítica, pero han dejado de ser constructoras para convertirse en promotoras de obra pública. De hecho, las firmas medianas tienen una capacidad de generación de empleo fijo entre cuatro y cinco veces superior a la de los gigantes del sector.

Unas y otras se enfrentan a serias restricciones inversoras de Fomento y Medio Ambiente. ¿2010 será un año perdido?

Las medidas de restricción en el gasto e inversión pública eran necesarias. Al Gobierno no se le puede reprochar que las tome, pero lo cierto es que el recorte de 6.000 millones es muy fuerte para un sector que genera empleo. Quizás haya margen para suavizar repasando el modelo de transferencias autonómicas.

Las empresas de su patronal tienen fuerte dependencia de la Administración. ¿Cómo se compensará?

Con internacionalización. Nuestras constructoras son deseadas en muchos países por su capacidad. Por eso analizamos 15 países en Suramérica, Norte de África y Europa del Este. No estaría mal que muchas de las asociadas de Aerco afrontaran el reto juntas.

Tras la presentación del Plan Extraordinario de Infraestructuras PEI, Seopan ha hablado de un excesivo número de contratistas...

He oído cifras que habría que matizar. Una cosa es que haya más de 800 empresas que contratan con la Administración y otra distinta es que todas ellas sean firmas de ingeniería civil y obra pública. La realidad es que no pasan de 75 entre grandes y medianas. En segundo lugar, este no es un sector regulado y no cabe pedir al Gobierno que lo ordene. Las constructoras operan en el marco de la competencia y, por tanto, se equivoca quien exige reglas. Si alguien las pide, debe explicar a quién se trata de beneficiar. Habrá polémica si alguien busca regular la construcción para favorecer a unos y perjudicar a otros.

¿No cree que la capacidad financiera es un buen filtro para repartir los contratos de Fomento?

Hay quien prioriza la capacidad de endeudamiento frente a parámetros más interesantes. Podríamos hablar de la capacidad de gestión, de la disposición de maquinaria, de medios técnicos, de canteras, etcétera.

Seopan ha tensado la cuerda tras la presentación del PEI. ¿Ven una relación entre causa y efecto?

No todos tenían cara de contentos cuando el presidente del Gobierno y el ministro de Fomento presentaron el esquema básico de las inversiones extraordinarias en infraestructuras. El Gobierno ha decidido que el programa se abra a las empresas medianas. Eso es lo justo a pesar de que pueda haber quien quiera que el PEI se reparta entre siete empresas. Cada uno puede soñar con lo que le parezca oportuno, pero la economía española no debe prescindir del peso, experiencia y capacidad de generar empleo de las constructoras medianas. Piense en lo que sucedería con los precios de las obras en un país con poca competencia interna.

Parece que los pliegos de los futuros concursos condenan a grandes y pequeños a entenderse...

A nosotros no se nos pasa por la cabeza pedir exclusividad en la obra pública. Todos tenemos derecho a vivir y sólo aspiramos a tener nuestro espacio. Hasta ahora nos han dado garantía de que así será. Hace muchos años, cuando tenía responsabilidades políticas, pedí a las grandes que dejaran libres las obras de 700 millones de pesetas para abajo. Y lo hice porque hay un tejido de empresas medianas que no debería desaparecer nunca.

Los que están en riesgo de extinción son los proveedores de materiales por el retraso en los pagos de las constructoras. ¿Hay solución?

Su reivindicación es justa. Pero la Ley de Morosidad debe ser realista para que se pueda cumplir. De la noche a la mañana es imposible solucionar el problema. Habría que establecer un calendario transitorio para asumir los plazos de pago y es imprescindible que la Administración cumpla con puntualidad. Esto es una cadena.

"La banca debe exponer exigencias razonables en el PEI"

Las obras del PEI pedirán un sacrificio inversor a las empresas. ¿Algo que objetar?

Asumiremos el riesgo. Secundaremos las medidas del Gobierno hasta donde nos sea posible. Es decir, siempre y cuando se racionalice la dimensión de las obras.

La que parece tener más reparos es la banca privada...

Los bancos y cajas deben cumplir un papel en la vida económica y ahora se espera que expongan exigencias razonables en garantías y requisitos de solvencia a las constructoras que accedan al PEI.

¿Sería positivo que las patronales de la construcción tuvieran una sola voz?

En este momento hay un grupo de empresas que no piensa en común con el resto. Por eso son necesarios distintas voces.

¿Alentaría una alianza de Anci y Aerco frente a Seopan?

Tenemos puntos de vista más coincidentes. En todo caso, no creo que sea problema para el Gobierno la existencia de varias asociaciones. Puestos a unificar, ahí está la CNC. Quizás donde reside el problema de comunicación es en las UTE. La Administración no quiere tener diversos interlocutores en una misma obra y tiene derecho a exigir un diálogo más eficaz.

¿Fomentan desde su directiva la alianza de empresas de la asociación para competir por las obras del PEI?

Hemos impulsado una reflexión en favor de que haya un proceso de noviazgo que termine en UTE. El hecho es que las empresas están esperando los pliegos.

El ministro Blanco prometió que pondría coto a los modificados en la obra pública y ya señala un máximo del 10%. ¿Qué opina?

Intelectualmente la postura del Gobierno es irreprochable, pero no se puede ser demasiado rígido. Lo ideal es hacer las cosas por el precio convenido, pero esa aspiración se debe corresponder con la perfección de los proyectos y eso no es fácil ni barato.

¿Cómo está el termómetro de la preocupación en Aerco con lo que está lloviendo en la economía?

La temperatura es entre moderada y alta, pero este país saldrá adelante. Hay gran potencial, aunque falta acuerdo político.

Claves

"José Blanco ha aportado inteligencia política y un discurso firme a Fomento. Cuando le han dado un revés presupuestario ha tenido la dignidad de defenderse y eso no es habitual".

"En Aerco todos los socios tienen el mismo peso. No hay gigantes y pigmeos, como sí sucede en otros sitios".

"Con menos recursos estructurales hay obras que son un lujo. ¿Es que no son innecesarios algunos aeropuertos españoles? Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades".

"Me preocupa la conservación de carreteras. Las restricciones presupuestarias serían peligrosas porque la falta de mantenimiento de hoy es acondicionamiento mañana".

"Fomento ha optado por centrar el Plan Extraordinario en el ferrocarril y nos parece bien. Las empresas de Aerco no hacen superestructuras o catenarias, pero está demostrada nuestra capacidad para acometer las obras de infraestructura".