La tilda de estética ideológica

El PP teme que la subida fiscal afecte a la clase media

El portavoz de Economía del PP, Cristóbal Montoro, ha tachado hoy de "estética ideológica" el anuncio del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de subir los impuestos "a los que realmente tienen", y ha mostrado su temor a que la reforma fiscal recaiga "una vez más en las clases medias".

En declaraciones en el Congreso, Montoro ha considerado que Zapatero está "tocando los tambores de llamada de la izquierda ideológica", cuando éste "no es el momento de las ideologías, sino de políticas eficaces, que devuelvan a España su prestigio en Europa y en el mundo", así como el crecimiento económico que genere empleo.

"No es el momento de parchear, y menos de estéticas políticas, sino de tomar decisiones que sean operativas, coherentes y eficaces", ha subrayado, antes de sugerir una bajada "selectiva" de impuestos una vez que se consiga controlar el gasto público.

Tras insistir en que una subida fiscal "recaerá de nuevo sobre las clases medias", Montoro ha explicado que lo que España necesita es ingresar como consecuencia del crecimiento económico y la creación de empleo, "y eso está reñido con subir los impuestos".

A su entender, "cada vez que el Gobierno hace un movimiento de subida de impuestos provoca más crisis y más paro", lo que le lleva a "recortar a continuación las prestaciones sociales". Montoro también ha calificado de "lamentable" que en la reunión del Ecofin de ayer se señalara a España como uno de los tres países, junto con Grecia y Portugal, que "están más urgidos a hacer un recorte fiscal".

Es "lamentable", ha dicho, que España esté en esa posición, en la que la ha situado "el Gobierno socialista, evidentemente, que es el que tiene responsabilidad de gobernar" y el que ha llevado al país "contra las cuerdas". Según Montoro, todo lo demás "son alharacas y opiniones políticas" encaminadas a desplazar responsabilidades.

Para el responsable del PP en materia económica, el camino de la deuda pública no conduce a la salida de la crisis, sino que lo que se requiere es controlar el gasto público, hacer reformas económicas urgentes, evitar duplicidades de competencias entre administraciones y hacer una bajada selectiva de impuestos.