Corbacho espera cerrarlo a finales de mes

Las cuotas a la Seguridad Social y la duración del contrato de fomento, escollos de la reforma laboral

El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, descartó hoy la posibilidad de afrontar una rebaja de las cuotas sociales, como vienen reclamando los empresarios en el marco de la reforma laboral. Junto a este aspecto, Corbacho cita la ampliación del contrato de fomento como los principales problemas a la hora de cerrar un acuerdo con sindicatos y patronal.

Corbacho, que se ha desplazado hoy a Lleida para participar en un almuerzo coloquio organizado por el Fòrum Empresa, ha explicado, durante una visita al Ayuntamiento leridano, que hay una clara voluntad de los agentes sociales de llegar a un acuerdo en la mesa de diálogo social, al margen de las medidas de ajuste anunciadas por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

"Confío en que antes de final de mes haya un acuerdo. En cualquier caso, ya no podemos continuar esperando más tiempo", ha subrayado Corbacho, que ha insistido en que "la reforma laboral se hace ya necesaria", pues de lo contrario "estas medidas quedarían incompletas".

En este sentido, ha explicado que si no se llega a tal acuerdo, el Gobierno aprobaría la reforma del mercado laboral y del sistema financiero de forma unilateral con las medidas ya presentadas públicamente el 5 de febrero y que fueron ampliadas el 12 de abril.

Respecto a los puntos de la reforma laboral que impiden llegar a un acuerdo, Corbacho ha detallado que hay sobre todo dos materias en las que la postura del Gobierno choca con la de la patronal y los sindicatos.

"La patronal sigue teniendo en sus reivindicaciones el tema de la rebaja de cuotas de la Seguridad Social. A nadie se le escapa que es una petición difícil de atender, ya que cualquier rebaja de las cuotas actuarían directamente en incrementar el déficit público, y si las medidas que estamos adoptando son para la corrección de déficit, difícilmente podemos hacerlas compatibles con otras que lo incrementen", ha explicitado el ministro.

Respecto al punto de desacuerdo con los sindicatos, ha explicado que estos tienen reticencias en cuanto a la ampliación del contrato de fomento que propone el Gobierno con el fin de reducir los contratos temporales, y que tendría un coste por despido improcedente de 33 días por año trabajado.

Por otra parte, Corbacho ha explicado, respecto a la posible influencia de los recortes anunciados por el presidente Zapatero en el diálogo social, que aunque los sindicatos han anunciado que están en profundo desacuerdo con dichas medidas, quieren seguir hablando de la reforma laboral.

"Lógicamente estas medidas crean una cierta dificultad en el diálogo social que estamos llevando, pero valoro muy positivamente que no hayan roto el diálogo pese a estar profundamente en desacuerdo con las medidas anunciadas", ha dicho Celestino Corbacho.

En cuanto a la posibilidad de que los sindicatos convoquen una huelga general, Corbacho ha explicado que durante la crisis los sindicatos "prácticamente siempre" han dado pruebas de ser serios y de apostar por el diálogo y el acuerdo.

"Tenemos unos sindicatos maduros y responsables. Estoy convencido de que una huelga general sería el último escalón al que los sindicatos recurrirían", ha indicado el ministro.

"Una huelga general tiene un significado de protesta potente, pero también tiene efectos muy malos sobre la economía y ellos son responsables, lo que no quiere decir que renuncien a tomar las medidas que consideren necesarias para discrepar", ha concluido Corbacho.