Tras el recorte del gasto público

Campa dice que ahora "toca hablar" de austeridad y no de subir los impuestos

El secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, ha afirmado hoy en Oviedo que en la actual coyuntura económica y tras el recorte del gasto público anunciado esta semana por el Gobierno, "toca hablar" de austeridad y no de la posibilidad de subir los impuestos en España.

Campa ha hecho estas afirmaciones durante la charla que ha pronunciado en la Facultad de Económicas y Empresariales de la Universidad de Oviedo, de la que fue alumno, titulada "Retos de la economía española", que ha clausurado el ciclo de conferencias "Economía y Empresa 2009-2010" programado por el centro académico.

El secretario de Estado, que ha indicado que la presión fiscal en España es "la más baja" de los últimos quince años, ha defendido el conjunto de medidas anunciado por el presidente del Gobierno el pasado miércoles, que permitirá "acelerar" el proceso para cumplir el objetivo de reducir el déficit público al 3 por ciento en 2013.

Según Campa, la economía española está entrando ahora en una fase de estabilización "con tasas de crecimiento muy pequeñas" y un año 2010 que "no será particularmente bueno en términos de empleo", dado que el Gobierno prevé una tasa media de paro del 19 por ciento.

De cara a los ejercicios siguientes, ha pronosticado que la "contribución negativa" que hasta ahora hacían a la economía española el reajuste del sector de la construcción y el aumento del déficit público se irá reduciendo, lo que permitirá que en los años 2012 y 2013 la tasa de crecimiento sea superior al 2 por ciento.

A su juicio, la economía española tiene como factor diferencial respecto a las de su entorno el necesario ajuste en el sector de la construcción, que ahora debe pasar del 8 al 4 por ciento del PIB.

En este sentido, ha recordado que en 2007 se iniciaron en España 700.000 viviendas y que se redujeron a 110.000 en 2009, lo que indica que se está "sobreajustando" el mercado porque la demanda estimada por el Gobierno se sitúa en unas 300.000 viviendas anuales.

Campa ha recordado que el excesivo peso de la construcción en España permitía además al Gobierno recaudar "mucho más" que lo que obtendría con una actividad equivalente en cualquier otro sector de la actividad económica con lo que, cuando se vuelva a crecer "como en 2007", el grado de recaudación de la administración "será menor".

"Lo que era superávit será déficit y por tanto hace falta un ajuste fiscal de carácter estructural y permanente", ha indicado antes de advertir que, cuando se supere la crisis, países como Alemania volverán a hacer "esencialmente lo mismo que hacían", pero España tendrá que "hacer otra cosa" para reorientar el 4 por ciento del PIB que perderá la construcción.

En cuanto a la posible reforma del mercado laboral, el secretario de Estado ha incidido en que el Gobierno mantiene una apuesta "clara" porque se lleve a cabo desde el consenso con sindicatos y empresarios, "que son las reformas que tienen más éxito".

Tras recordar que, a pesar de la elevada cifra de desempleados, hoy trabaja en España más gente que en 2004, Campa ha lamentado que la economía español tenga una tasa de paro estructural "muy alta" que hace que el 35 por ciento de la población oscile, en función del ciclo económico, entre la temporalidad y el desempleo.

Respecto a la incidencia en la situación económica del recorte inversor del Ministerio de Fomento, el secretario de Estado ha subrayado el "esfuerzo espectacular" realizado en materia de infraestructuras en los últimos diez años en los que España invirtió hasta el 50 por ciento más que los países de su entorno y, aún con el ajuste, mantendrá sus inversiones por encima de la media europea.