Incrementar sus exportaciones

Gullón busca oportunidades de compra para crecer en España y otros mercados

La galletera Gullón "analizará todas las oportunidades de compra que se le presenten" y no descarta adquirir "aquello que le encaje en el sector de las galletas". La empresa aspira a alcanzar el 50% de sus ventas a través de la exportación en tres años.

El fabricante de galletas Gullón aspira a duplicar su producción en cinco años, con la puesta en marcha de su nueva planta Gullón III, proyecto que sus responsables presentaron ayer oficialmente. Entre la ampliación de la actual Gullón II y la construcción nueva, la empresa habrá invertido 80 millones de euros. Con estas ampliaciones, la compañía pretende incrementar sus exportaciones con el objetivo de que supongan en tres años el 50% de su facturación. En 2009, representaron el 30% y en 2010 su peso será del 35%.

Pero más allá de sus previsiones de crecimiento orgánico, Gullón tiene más planes: pretende analizar "cualquier operación dentro del mundo de las galletas que nos encaje", afirmó el director general, Félix Gullón Rodríguez.

De hecho, el directivo precisó que están "dispuestos a comprar en España o en otros mercados si el proyecto es interesante". Fuentes del sector señalan que Gullón estuvo muy presente en la venta de Panrico hasta sus últimas fases en noviembre de 2005, por el interés que tiene para la galletera la marca Artiach, tercera en cuota de mercado en España. Finalmente, el fondo de capital riesgo Apax se quedó con Panrico. Este tipo de operaciones en galletas seguirían siendo apetecibles para la empresa.

Invierte 80 millones en la construcción de una planta y la ampliación de otra

El directivo resaltó que su "salud financiera es excelente. Tenemos muy poco apalancamiento y casi nos autofinanciamos". La empresa "no reparte dividendos y se destina prácticamente todo a recursos propios y necesidades de crecimiento", señaló. En 2008, Gullón tenía unos fondos propios de 77,6 millones. Los directivos descartaron precisar cómo ha evolucionado esta cantidad en el último año. Tampoco comentaron hasta qué cantidad podrían invertir en adquisiciones.

Facturación

La galletera comunicó ayer, además, sus resultados del primer trimestre. En este periodo, Gullón ha alcanzado unas ventas de 45 millones de euros, un 5,6% más que en el primer trimestre del año pasado. Cerró 2009 con una facturación de 162 millones de euros y aspira a alcanzar los 172 millones este año.

Gullón es el primer fabricante por volumen de galletas en España, superando los 100 millones de kilos el año pasado. Sin embargo, ocupa la cuarta posición en cuanto a cuota de mercado. Ello es debido a que el segmento galletero está dominado por la marca blanca y por la multinacional estadounidense Kraft, ambas con un control cercano al 30%. Les siguen Cuétara, de Nutrexpa, y Artiach, de Panrico, con un 10%.

Pese a defender su marca, los responsables de Gullón reconocen que parte de su volumen de fabricación se dedica a la marca blanca, alrededor de un 30%. De hecho, en alguno de los 80 países en los que tienen presencia, sobre todo en Europa, "hemos entrado a través de las marcas blancas para ganar posición y dar a conocer nuestro producto", explicó Hernán Gullón, responsable de exportaciones. Este consejero aseguró que, para el comercio exterior, están muy centrados en "México, Noruega, Magreb, China o Vietnam".

La compañía aprovechó la ocasión para presentar una línea de galletas infantiles, llamadas Dibus, que destacan por "estar pensadas para cuidar la salud y la alimentación de los niños".

"La demanda de productos saludables crece imparablemente en todo el mundo", concluyó.

El conflicto con el ex director general pesa

La compañía trata de sobreponerse al conflicto judicial que enfrenta a la actual dirección, compuesta por la cuarta generación de la familia, y el ex director general de la galletera, Juan Miguel Martínez Gabaldón, al que apoya la anterior presidenta y madre de la directiva, María Teresa Rodríguez. Pese a que ayer trataron de pasar de puntillas por este asunto, Félix Gullón sí aseguró que están inmersos "en una junta de compensación para asegurar que los terrenos en los que se construya Gullón III sean de la familia". El lugar en el que se construyó Gullón II y parte del territorio donde se ubica el proyecto pertenecen al ex directivo y estaban arrendados a la empresa.

Otra cuestión en litigio es la indemnización que reclama Martínez Gabaldón, que asciende a 14 millones. Esta demanda se encuentra en trámite del recurso de súplica interpuesto por la empresa. Félix Gullón aseguró ayer que "la sentencia aún no es firme" y que no dan "veracidad" a las cantidades presentadas. Aun así, reconoció que, de tener que hacer frente a la reclamación, las inversiones no se verían "paralizadas" pero sí ralentizadas.