Fiscalidad europea

Una ley para facilitar las herencias transfronterizas

Las sucesiones suponen más de 123.000 millones al año en la UE

La Comisión Europea impulsa una ambiciosa propuesta de reglamento que pretende homologar el derecho de sucesiones. Es decir, facilitar a los ciudadanos el trámite de las herencias transfronterizas sin importar su ubicación y la naturaleza de sus bienes, mediante procesos jurídicos comunes. El documento propone, en concreto, que se aplique una ley única, se permita la libre circulación de normas y registros testamentarios y se adopte un certificado sucesorio europeo.

En el primer caso, se plantea aplicar la ley de residencia. Significa que los procedimientos se efectúen bajo la legislación del lugar donde vivía el fallecido. En el segundo punto, se sugiere crear una red europea online con los registros testamentarios de los 27. Y en el último caso, se quiere aprobar un documento que certifique si una persona es heredera, con independencia de su domicilio.

El reglamento surge por el peso que han tenido las herencias transfronterizas en la UE. Cada año se formalizan 450.000 entre países miembros, según el Consejo General del Notariado. Esto supone más de 123.000 millones de euros; y hay 2,5 millones de propiedades que pertenecen a personas que viven en estados diferentes a donde tienen esos bienes. "La diversidad de normas, de autoridades y el fraccionamiento de la sucesiones son un obstáculo a la libre circulación de las personas en la UE. æpermil;stas se enfrentan a grandes dificultades a la hora de ejercer sus derechos en materia de sucesión internacional", destaca el reglamento en su exposición de motivos.

Su aplicación, a debate

El debate está abierto. Los Estados miembros están en fase de negociación de esta apuesta de la CE aprobada en octubre de 2009. Todos apoyan la iniciativa, pero difieren en su aplicación. Aún así, la idea es que se alcance un acuerdo antes de que finalice el año.

La mayor preocupación descansa en los efectos del certificado sucesorio y las incidencias en los sistemas de derecho de propiedad intelectual, según el secretario de Estado de Justicia, Juan Carlos Campo Moreno. Los países más reticentes son Francia y Reino Unido.

Esta controversia se constató en un reciente seminario que debatió el tema, ante las críticas de representantes británicos y franceses. "En Reino Unido la incertidumbre sobre este proyecto crece después del resultado electoral y las dudas sobre quién será el próximo ministro de Justicia. La propuesta genera otra inquietud sobre nuestra ley de propiedad que permite reembolsos sucesorios sobre deudas sanitarias del fallecido. Además, hay una ausencia de normas que protejan a los acreedores nacionales", apuntó Oliver Parker, asesor legal del Ministerio de Justicia del Reino Unido.

El catedrático de derecho civil de la Universidad Paris II Pantheon Assas, Claude Brenner, advirtió también de que el certificado sucesorio puede "alterar competencias nacionales" si no se especifica su función de forma clara. Algunos notarios creen que sus exigencias son excesivas.

Otro punto de fricción es la diferencia profunda que hay desde el punto de vista político. En Europa coexisten distintos ordenamientos jurídicos y la aplicación de una ley única suscita dudas en los parlamentarios europeos que consideran que ésta alterará las normas nacionales.

El problema es que el debate de las herencias es muy delicado, porque está arraigado en la historia y en la cultura de cada país, explica Juan Bolás, ex presidente del Consejo de los Notariados de la UE. Pese a ello, es un objetivo que Europa no abandonará, según los parlamentarios europeos que apoyan la medida. En todo caso, el diputado y ponente de la propuesta, Kurt Lechner, afirma que la aprobación del reglamento dependerá de la voluntad política de las instituciones europeas y de los estados miembros.

Homologar el gravamen, reto pendiente a medio plazo

El gran desafío que tiene por delante la UE, y que no contempla el reglamento, es homologar la política tributaria. "La libre elección estará coartada hasta que no se unifique el sistema fiscal", advierte Juan Bolás, ex presidente del Consejo de los Notariados europeos. Este punto es tarea de los políticos, añade Bolás, que deben garantizar que no se produzcan en el futuro discriminaciones impositivas en el derecho de las sucesiones. Los notarios señalan, además, la necesidad de articular una coordinación fiscal que evite el dumping entre las distintas legislaciones sucesorias. Y como en España el tributo difiere en cada comunidad autónoma (por ejemplo, se paga más en Extremadura que en Madrid), la CE le ha dado dos meses para que modifique su normativa fiscal. La medida la sustenta en que impone una carga tributaria mayor a los fondos no residentes o los activos radicados en el extranjero. La CE cree que esta discriminación es incompatible con la libre circulación de trabajadores y de capitales. Si España incumple el plazo, la Comisión llevará el caso ante el Tribunal de Justicia de la UE.