Cesión de activos

Reyal cede a la banca el proyecto Castellana 200 para evitar el concurso

La inmobiliaria prevé firmar esta semana la refinanciación de 4.600 millones de deuda.

Proyecto Castellana 200
Proyecto Castellana 200

Reyal Urbis ha comunicado a la CNMV que se encuentra en "fase de ejecución" de un acuerdo con la banca acreedora para refinanciar 4.600 millones de euros de deuda. La compañía, asesorada por Lazard, ha acordado con las entidades financieras la cesión de activos a cambio de reducir la deuda. Entre los activos entregados figura el proyecto Castellana 200, uno de los más representativos de la compañía. El organismo regulador del mercado ha suspendido esta mañana la cotización de la empresa. Al cierre de la jornada, las acciones de Reyal Urbis se han disparado un 34,42%.

El proyecto Castellana 200 es hoy un bloque de hormigón de unas ocho plantas de altura, que ocupa prácticamente toda una manzana en el Paseo de la Castellana. De acuerdo con los planes de la empresa el complejo -hotel de lujo, centro comercial, oficinas y viviendas- tendría que haber sido terminado a finales de 2009 con una inversión der 350 millones. Según el comunicado de Reyal Urbis a la CNMV el proyecto se desarrollará a partir de ahora a través de una sociedad de nueva creación participada por Reyal y la banca acreedora en la que la compañía presidida por Rafael Santamaría sólo tendrá el 49% de los derechos políticos y asumirá la gestión ordinaria del proyecto bajo supervisión del consejo de administración de la nueva sociedad. El proyecto Castellana 200 fue presentado en 2006, poco después de que Reyal lanzara una opa sobre Urbis por 3.317 millones, por Rafael Santamaría y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón. Castellana 200 servirá "para situar a Madrid entre las primeras ciudades del mundo", declaró entonces el alcalde.

De acuerdo a fuentes conocedoras de las negociaciones entre la banca y Reyal, las dos partes se han dado hasta las 12 de la noche de hoy para firmar el acuerdo de refinanciación, que contempla también la extensión del plazo del vencimiento final del crédito sindicado -en el que participan más de medio centenar de bancos- hasta 2016. Las mismas fuentes explican que, a pesar de ese plazo, las dos partes pretenden llegar a un acuerdo firmado a lo largo de esta semana ante la alternativa fulminante de entrada en concurso voluntario de la inmobiliaria.