En el boletín económico

Reducir el déficit requiere medidas complementarias, alerta Ordóñez

El Banco de España advirtió hoy de que los objetivos del programa español para reducir el déficit al 3%, tal y como exige Bruselas, son "ambiciosos" y se basan en un escenario macroeconómico "optimista", por lo que su "estricto cumplimiento" puede requerir la adopción de "medidas complementarias" que eviten posibles desviaciones de los objetivos establecidos.

Así lo pone de manifiesto la entidad gobernada por Miguel Ángel Fernández Ordóñez en el boletín económico correspondiente al mes de abril, donde recuerda que el Plan de Consolidación pretende reducir el déficit en 1,6 puntos en 2010 y 2,3 puntos por año entre 2011 y 2013.

Asimismo, afirma que la reducción será fruto de recortes del gasto distribuidos entre la remuneración de los asalariados, los consumos intermedios, las transferencias corrientes, la inversión pública y las inversiones, así como de los incrementos impositivos incluidos en los Presupuestos de 2010.

En este sentido, el Banco de España admite que la magnitud del desequilibrio presupuestario hace "inevitable" tener que recurrir al incremento de los recursos a través de los impuestos con un mayor poder recaudatorio y que generen menos distorsiones.

A pesar de todo, pone de manifiesto que la actuación de las administraciones públicas ha empezado ya a moderar su carácter expansivo como consecuencia de la puesta en marcha del Plan de Consolidación fiscal 2010-2013, algo que se ha reflejado tanto en el consumo como en la inversión pública.

El supervisor financiero repasa la evolución fiscal en la zona euro y asegura que se prevé un "ligero empeoramiento" de las cuentas públicas en 2010 en su conjunto, tras el "descalabro fiscal" de 2009 y como resultado de las distintas estrategias de consolidación adoptadas a nivel nacional, que empezarán en 2010 en los países con más déficit y en 2011 en el resto.

Recuerda que las dudas que suscitó el plan presentado inicialmente por Grecia terminaron desencadenando una crisis fiscal de "gran severidad", que requirió la adopción de una serie de medidas sin precedentes tanto por parte del Gobierno heleno como de las autoridades europeas.

En este sentido, el Banco de España repasa las fechas y condiciones del plan de rescate griego y asegura que los primeros desembolsos tendrán lugar antes del 19 de mayo, fecha en la que vence una suma importante de títulos emitidos por el Tesoro griego.

A su parecer, se ha hecho un "gran esfuerzo" de innovación institucional para restablecer la confianza atajando los "graves riesgos" que para la estabilidad del área euro supondría la posibilidad de insolvencia de unos de sus Estados miembros.