A debate entre los expertos en Sevilla

Por qué Europa no inventó Google

La dificultad de la UE para transferir el resultado de sus investigaciones científicas al tejido productivo -o "por qué Europa no inventó Twitter, Google o Facebook"- es el principal asunto de debate de los expertos reunidos hoy en Sevilla para diseñar el futuro del Espacio Europeo de Investigación (ERA).

Pantalla del buscador Google
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Así lo ha explicado hoy durante la conferencia inaugural del comité asesor del ERA (ERAB) la comisaria de Investigación, Innovación y Ciencia de la UE, Máire Geoghean-Quinng, quien ha valorado la "alta calidad" de las investigaciones realizadas en Europa, pero también ha destacado su falta de "capitalización".

Entre las dificultades de la UE para transferir a las empresas el conocimiento generado la comisaria ha apuntado la "baja movilidad" de los investigadores entre los países de la UE y entre los ámbitos industrial y universitario, el alto coste de las patentes o la "fragmentación" del mercado europeo.

A ello se suma la "infravaloración" del espíritu emprendedor en "muchos" países de la Unión Europea o las "rigideces actuales del empleo y de los mercados", ha apostillado.

La superación de estos "cuellos de botella" de la innovación en Europa será uno de los objetivos principales de la Estrategia de la Investigación y la Innovación europea, que Geoghean-Quinng prevé presentar ante el Consejo Europeo antes del verano.

La comisaria ha instado a los expertos en política científica que entre hoy y mañana abordarán en la capital andaluza el futuro del ERA a que aporten posibles soluciones a este problema con objeto de que la consecución de esta iniciativa "sea una realidad" en 2030.

Por su parte, el director del Centro Común de Investigación (JRC, en sus siglas en inglés) de la Comisión Europea, Roland Schenkel,ha advertido durante su intervención de la dificultad con la que la UE se encuentra actualmente para alcanzar los objetivos de la Estrategia 20-20 -uno de cuyos cinco principales ejes está relacionado con el futuro de las políticas europeas en el ámbito de la I+D-.

En este sentido, Schenkel ha recordado que en la "gran mayoría" de los países europeos se está aún "muy por debajo" del tres por ciento del PIB en inversión en I+D previsto en dicha estrategia, así como que el gasto en este concepto por parte del sector privado "no llega ni a la mitad del objetivo" marcado.

Además, ha considerado que el "lobby" de los investigadores europeos es "demasiado amable" con los políticos, y aunque ha aplaudido las bases del futuro ERA, ha subrayado que "se necesita más".

"Hablar con los ministros de Ciencia es la parte fácil, la difícil es hacerlo con los de Economía" (que son los encargados de planificar los recursos que se destinan), ha expresado.

Sobre la falta de inversión de los agentes europeos en I+D, la directora general de Cooperación Institucional y Relaciones Institucionales del Ministerio de Ciencia e Innovación, Montserrar Torné, ha indicado en un encuentro con los periodistas que, a pesar de que el gasto público se encuentre aún por debajo del tres por ciento -ha cifrado la media europea en un 1,85 por ciento del PIB y la española en un 1,35 por ciento-, ha asegurado que éste "sigue siendo muy superior" al del sector privado.

Las conclusiones alcanzadas entre hoy y mañana por los expertos reunidos en Sevilla con el fin de impulsar el ERA se remitirán al Consejo de Competitividad de la UE que se celebrará a finales de mes, el cual posteriormente encargará a la Comisión que ponga en marcha las iniciativas acordadas.