Filial de Telefónica

Vivo eleva un 44% sus beneficios en el trimestre y roza los 54 millones de clientes

Telefónica materializa el cambio de su marca comercial en España

Vivo, la operadora de telefonía móvil de Brasil filial de Telefónica y Portugal Telecom, ha tomado el relevo de Telesp en las buenas noticias desde el país para su dueña española. Mientras la participada brasileña de telefonía fija pasa por problemas desde el año pasado, la de móvil ha vuelto a demostrar en el primer trimestre que es capaz de crecer y de aumentar sus beneficios en uno de los mercados más competitivos de Latinoamérica.

Los beneficios de Vivo en el primer trimestre aumentaron un 44,3%, hasta los 191,9 millones de reales -unos 84 millones de euros-. Y ello, a partir de un crecimiento de los ingresos del 4,8%. Pero la operadora ha echado mano de la rentabilidad para exprimir hasta el último real de ingresos y ha efectuado un fuerte recorte de las inversiones.

La compañía ha mantenido durante el primer trimestre su condición de líder del mercado y ha aumentado el número de clientes hasta rozar los 54 millones de usuarios celulares. Entre enero y marzo, Vivo ha sumado 2,2 millones de consumidores, un 216,8% más que en el mismo periodo del año anterior. Gracias a ello, la operadora consiguió hacerse con el 42,8% de las altas netas, una cuota que es superior a su participación en el mercado, de ahí que haya ganado posiciones frente a sus rivales -América Móvil y Telecom Italia- en los últimos siete meses, según los datos del regulador.

TELEFÓNICA 6,32 2,72%

Por otra parte, Telefónica materializó ayer en España el anunciado cambio de su marca comercial a Movistar. A partir de ahora, este nombre responderá a productos y servicios de telefonía fija, banda ancha y móvil. Este cambio también se llevará a Latinoamérica de forma escalonada. Chile, Colombia y Perú serán los próximos países que se sumen a la nueva marca comercial, que alcanzará a todas los nombres menos a Vivo, que se mantendrá como hasta ahora.

En Europa, mientras tanto, Telefónica seguirá usando la marca O2 en Reino Unido, Alemania, Irlanda y República Checa, ya que está muy consolidada y es un riesgo cambiarla. Telefónica quedará como enseña institucional y para los clientes multinacionales.