Y reformar el mercado laboral

Funcas insta a reducir de forma "urgente" el déficit

La Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) cree que es "urgente" reducir el déficit que arrastran las cuentas públicas y que es "estructural en su naturaleza", así como adoptar en paralelo reformas con "efectos más inmediatos" sobre la economía, como la del mercado laboral, que considera que ha de acometerse a través de la renovación de las modalidades de contratación, o la del sistema financiero.

En el último número de los 'Cuadernos de Información Económica', Funcas alerta de que la economía española está viviendo la crisis "más larga y profunda" de los últimos 80 años, con un retroceso del PIB de casi 5 puntos porcentuales y una caída acumulada del empleo del 9,2% desde el segundo trimestre de 2008, lo que se traduce en la pérdida de alrededor de dos millones de empleos.

Además, mantiene las previsiones efectuadas en el mes de marzo, más pesimistas que las del Gobierno, según las cuales la economía caerá un 0,7% en 2010 y crecerá un 0,8% en 2011 "por el impacto de las medidas de recorte del gasto público y, en mucha menor medida, de subida del IVA, dirigidas a restablecer el equilibrio fiscal".

Para Funcas, a los "problemas estructurales", entre los que se encuentra el déficit, hay que añadir como señas de identidad de la economía un sector de la construcción "desplomado", un sistema financiero inmerso en un "grave letargo" y un sector público que adolece una "grave déficit, estructural en su naturaleza".

En este contexto, la Fundación cree que "la reforma más urgente que hay que abordar es la reducción del déficit público y todas las reestructuraciones de comportamiento presupuestarios que ella comporta".

Propuestas para reducir el déficit

Para ello, propone crear una comisión de racionalización del gasto público que someta este tema a la valoración de los expertos, "extrayéndolo de la casuística incompleta y desordenada de la Ley de Sostenibilidad".

Además, propone dos etapas de corrección del déficit. La primera se extendería entre 2010 y 2013, con una reducción de gastos corrientes y elevaciones impositivas que "más pronto o más tarde serán imprescindibles". Además, "para paliar parcialmente los efectos contractivos de estas medidas, se propone utilizar la inversión pública como instrumento compensador".

La segunda etapa se extendería desde 2013 hasta 2016 y en ella habría que introducir las reformas necesarias para reducir de forma permanente el gasto público por la vía de la "racionalización de los servicios públicos y la reducción de los compromisos que hagan sostenible a largo plazo el sistema público de pensiones".

En el caso de la reforma laboral, Funcas considera que el Gobierno debe acometerla con celeridad y aporta ideas como "renovar las modalidades de contratación" o "introducir necesarios cambios en la forma de negociar convenios colectivos".

Según las previsiones de Funcas, la tasa de paro, que habría tocado techo en el primer trimestre de 2010, se moverá algo por encima del 19% este año y descenderá unas décimas en 2011.

Menos crédito, más morosidad

Además, considera necesario "culminar la reforma financiera para que el crédito fluya de forma más fácil", ya que, de momento, éste "seguirá siendo escaso". Además, la morosidad también seguirá aumentando y "no es descartable que comience a hacerlo de forma más acelerada y con mayor severidad en los bancos que en las cajas".

En este capítulo, Funcas considera que "la reestructuración del sector bancario está llamada a ejercer un necesario protagonismo" y cree necesaria la reducción de costes para mantener la eficiencia que exige una "racionalización de la red de oficinas".

Por otro lado, afirma que "en la actual coyuntura de elevado déficit público, las primas de riesgo exigidas a la deuda pública española acaban salpicando a la deuda bancaria, lo que dificulta aún más el acceso a los mercados internacionales". "Si a ello añadimos la rebaja del 'rating' que algunas agencias han aplicado a la banca española, el acceso a la financiación mayorista representa un serio desafío para el sector bancario español", añaden.

Cunde el pesimismo

Por otro lado, la Fundación señala que el último balance del Índice de Sentimiento del Consumidor (ISC) arroja que "la opinión sobre la economía nacional más extendida -del 77% del total- expresa mucho pesimismo".

De este porcentaje, un 48% de los individuos mantiene un opinión radicalmente pesimista y otro 28% cuenta con posturas más matizadas, mientras que sólo un 18% aprecia una evolución favorable de la economía.

En cuanto a la economía familiar, el grupo más amplio vuelve a ser el de los pesimistas, con un 47% de los encuestados, al que siguen otro 45% que opina que su economía personal no ha cambiado. æscaron;nicamente un reducido 8% es optimista. Por último, en febrero de 2010, un 12% de los entrevistados esperaba que el paro disminuya durante el próximo año, frente a un 70% que prevé su aumento.