Cine

La redención de Iron Man

El carisma de Robert Downey Jr. hace volar de nuevo al popular Hombre de Hierro de los cómic Marvel

El viernes se estrenó la segunda entrega de Iron Man, uno de los personajes más conocidos de los cómic Marvel. La cinta, cuajada de efectos especiales, de estrellas de Hollywood y nutrida en gran medida por el carisma de Robert Downey Jr. (Nueva York, 1965) en el papel del Hombre de Hierro, tiene el sabor del más puro superhéroe norteamericano.

Mujeriego, alcohólico, hedonista e inestable. Tony Stark -el álter ego de Iron Man- no parece el tipo de persona con la suficiente catadura moral como para proteger el mundo y, sin embargo, lo hace. "Había que hacer algo con Stark, porque hasta ahora lo más relevante es que era alcohólico", explica Salvador Larroca. Tras el éxito de la primera película, Marvel encargó a este español dibujar una nueva serie de tebeos: El invencible Iron Man. Es un "héroe con pies de barro", continúa. Un constructor de armas "que nutría la guerra", y así, ¿cómo se puede caer bien a nadie? Hasta el estreno en 2008 de Iron Man, Stark era un personaje un "tanto plano". Pero el carisma de Robert Downey ha conseguido darle una nueva dimensión y redimirle como superhéroe.

"Iron Man es uno de los personajes básicos de Marvel, pero nunca ha gozado de la misma popularidad que el Capitán América o Lobezno", afirma Larroca. "Stark es un multimillonario sobrado y con excesos", sentencia David Macho, representante de la mayor parte de los dibujantes españoles que trabajan para Marvel y DC y gran conocedor del personaje. Su punto fuerte "está en sus debilidades", añade Macho. Una personalidad que le granjeó el éxito en un sector que no atraviesa su mejor momento: Iron Man cosechó casi 600 millones de dólares en todo el mundo. La segunda parte, de la mano del guionista Justin Theroux y del director Jon Favreu, promete la misma acogida.

Mujeriego, alcohólico, hedonista. Iron Man no parece el tipo de superhéroe que pueda proteger el mundo

Pero si se quiere ahondar con profundidad en la historia de Tony Stark, hay que remontarse a la década de los sesenta. En aquella época, Stan Lee y otros creadores propiciaron una explosión de creatividad que acabó dando a luz a personajes que ahora forman parte de la iconografía del cómic y de la propia cultura estadounidense: Spiderman, La Masa, Los Cuatro Fantásticos, Thor y Iron Man, entre otros.

Durante algunos años, sin embargo, las creaciones de Marvel no gozaron de tanta popularidad. La técnica entonces no ayudaba y las series de televisión "trataban muy mal a los superhéroes Marvel", explica Larroca. A mediados de los noventa, Marvel llegó a declararse en bancarrota. Pero como con Tony Stark, la llegada de nueva tecnología significó el resurgir de las cenizas. "Ahora no hay nada que tú puedas imaginar que no pueda mostrarse", sentenció Lee al respecto en su día. Gracias a los efectos especiales, las pantallas se abarrotaron de superhéroes y Marvel Entertainment se convirtió en mucho más que una compañía de tebeos. Como colofón, el año pasado Disney compró Marvel.

En plena crisis, la fábrica de sueños desembolsó más de 4.000 millones de dólares por sus casi 5.000 personajes basados en más de 60 años de creatividad. Películas, DVD, videojuegos, entre otras muchas cosas, componen el amplio abanico de sus productos. Sólo en cine, Marvel ha recaudado más de 6.100 millones de dólares en las taquillas de todo el mundo desde 1998. Para el año próximo, la compañía prepara el aterrizaje de Thor, dirigida por Kennet Branagh, y de Capitán América. Ya se sabe que los superhéroes no descansan nunca.

Superhéroes con acento español

Todas las culturas tienen sus héroes, sus valientes que pasan a la historia, sus mitos. Pero el superhéroe es intrínsecamente americano. "Alguien que va con mallas saltando por las calles" no es que encaje exactamente bien en la cultura española, explica Salvador Larroca. Sin embargo, España es una auténtica cantera que exporta creatividad a EE UU.

Larroca es el mejor exponente de ello. Fue uno de los primeros españoles que entraron a hacer un personaje Marvel junto con otros pioneros como Carlos Pacheco y Pasqual Ferry. Mucho talento ha seguido su estela. "España es el país con más dibujantes fuera del propio EE UU", asegura Macho. Unos 50 o 60 nacionales trabajan para DC o Marvel, que aglutinan el 80% del mercado del tebeo estadounidense.

Y donde hay españoles, hay sentido del humor. Como anécdota de lo que supone el trazo español en las viñetas de los cómic Marvel, Macho desvela que algún dibujante "ha podido colar" a un personaje de relleno parecido a Chiquito de la Calzada en un tebeo de Spiderman, o a la princesa Letizia saliendo por la tele dando las noticias.

'Iron Man': comic y algo más

La película se estrena junto al videojuego: ¡Iron man soy yo!

La maquinaria Marvel Entertainment se ha puesto en marcha. El mismo día del estreno de la película llega también el videojuego de la mano de Sega. La historia está escrita por Matt Fraction, prestigioso guionista de Iron Man. En ella, Marvel incluye personajes de la película como War Machine. Los jugadores podrán escoger entre él y Iron Man para cumplir las misiones. Participan actores de la cinta como Samuel L. Jackson -Nick Furia-.

Superhéroes de taquilla

El rey indiscutible es Spiderman: las tres películas del héroe arácnido suman 2.500 millones de dólares en todo el mundo. Para los espectadores españoles también es la saga preferida entre las películas con personajes Marvel. Por detrás, X-Men, Iron Man y La Masa. Próximamente Marvel lanzará Spiderman 4 y Iron Man 3. Los Vengadores, que podría contar con Scarlett Johansson, también está en el horno.

El hombre de hierro en tebeo

Salvador Larroca es el dibujante de El invencible Iron Man. El español trabaja ahora en el número 27 de la serie por la que el año pasado ganó el Premio Eisner -el Oscar de los tebeos-. Dentro de unos meses, el número 500 de Iron Man saldrá a los quioscos, para lo que Marvel está preparando algo especial.