Julia Navarro. Escritora y periodista

"El marketing no puede vender 200.000 ejemplares"

'Dime quién soy' (Plaza&Janés), su cuarta novela, camina por los 300.000 ejemplares vendidos en menos de un mes y confirma su consolidación como referente de la novela española de éxito

Las más de mil páginas de Dime quién soy, o su temática en la que se revisitan los horrores del siglo XX, no han asustado a los lectores españoles, que han vuelto a encumbrar a Julia Navarro.

Su libro fue el más destacado en el Sant Jordi de este año, ¿cómo vivió esa fiesta?

Es siempre una experiencia emocionante, ver a tanta gente por la calle con libros y con rosas, disfrutando una fiesta alrededor de la literatura. Tiene una magia especial. Me siento muy afortunada por haber sido protagonista.

¿No le asustaba la idea de que una reconstrucción novelada del siglo XX pudiera causar rechazo en los lectores, que les pudiera sonar a ya conocido?

Se trata de hechos que a todos nos resultan cercanos y que nos gusta analizar. Por mi parte no tuve dudas, fui adelante porque fue una época apasionante, aunque también terrible. Mi novela se abre con el final de la II República y el auge del fascismo, y se cierra con la caída del Muro de Berlín y, por tanto, el cierre del otro gran sistema totalitario, el estalinismo. En medio se mueven mis personajes, que en ese escenario pueden desarrollar al máximo las situaciones que me interesan: las grandes pasiones, el amor, el odio, la ideología, la piedad, la mentira...

Sus anteriores obras eran recreaciones históricas más alejadas, ¿supone Dime quién soy una evolución intencionada hacia el presente y las preocupaciones actuales?

Quiero pensar que cada novela supone un peldaño más en mi carrera. Necesito crecer como escritora y no voy a quedarme estancada en una fórmula aunque ésta me diera el éxito. Quiero seguir cambiando y evolucionando, aunque siempre con la voluntad de contar historias. Ya tengo las ideas para un par de posibles novelas posteriores que son también diferentes, pero no voy a sentarme con ellas hasta el año que viene. æpermil;sta me ha costado dos años y medio de trabajo y necesito desconectar un poco.

Tras años de predominio de la literatura del yo en la literatura española, ahora las ventas las dominan narradores de corte más popular. ¿Se siente parte de un movimiento?

No, no. Yo empecé a escribir por casualidad, sin ningún propósito concreto. Sí que es cierto que ahora hay una serie de escritores que buscan contar historias más universales, y que se están viendo premiados con una mayor presencia internacional y más traducciones. No creo que la calidad de los libros dependa del tema. Hay buenos y malos libros introspectivos como hay buenos y malos libros de un tipo más narrativo. Y luego son las historias las que enganchan o no. Si no interesas a los lectores, no hay campaña de marketing que pueda vender 200.000 ejemplares.

En su caso, supongo que ya tiene un poso de lectores fieles que confían a ciegas en lo que usted escribe.

Puede ser, pero yo no lo siento así. Tengo la sensación de que me la juego con cada novela. Los libros anteriores no suponen ninguna garantía de nada. Si un libro como Dime quién soy no gusta, de nada me sirven los éxitos anteriores de cara al siguiente.

Es la primera novedad nacional importante que sale simultáneamente para iPhone e iPod. ¿Qué le parecen esas nuevas opciones para la literatura?

Las nuevas tecnologías, siempre que se garantice la propiedad intelectual, las veo como una oportunidad para tener más lectores. Aunque creo que es un disparate que los libros, por estar en formato electrónico, tengan un IVA distinto, del 18%. La venta por internet debería ser más barata, aunque el precio no me vale como excusa para la piratería.