Los maquinistas iniciaron hoy una huelga

Más de quince huelgas esta semana contra la política del Gobierno portugués

Más de quince huelgas han sido convocadas para esta semana en Portugal en protesta por las políticas de austeridad del Gobierno y por lo que los sindicatos lusos califican de degradación de las condiciones de trabajo.

Los maquinistas de la compañía Comboios de Portugal (Trenes de Portugal) comenzaron hoy un paro de tres días, entre las 05.30 y las 10.00 de la mañana (04.30 y 09.00 GMT).

El objetivo es conseguir "que la compañía continúe con las negociaciones, porque hay condiciones de trabajo, productividad y jubilación que resolver", explicó Antonio Medeiros, presidente del sindicato de maquinistas. Según Medeiros, hoy "sólo ha circulado uno de cada cinco trenes de pasajeros".

A la huelga de los maquinistas se unen mañana los trabajadores de otras 15 empresas de transportes terrestres y de transporte fluvial.

El Ejecutivo del primer ministro socialista José Sócrates deberá afrontar estas protestas contra su propósito de privatizar varias empresas públicas, las congelaciones salariales y el bloqueo de las contrataciones colectivas.

También mañana los trabajadores de Correos de Portugal irán a la huelga para protestar por la congelación de sus salarios, mientras que los carteros harán paros en fases hasta el próximo 7 de mayo a causa de las alteraciones en sus horarios de trabajo.

Asimismo, el miércoles el pleno de la Asamblea de la República tendrá que ser pospuesto a causa del paro de los funcionarios parlamentarios.

El Programa de Estabilidad y Crecimiento (PEC) del Gobierno portugués, un plan de austeridad que persigue reducir el déficit público del actual 9,3 por ciento al 2,8 por ciento en 2013 y que fue aprobado el pasado marzo, prevé importantes limitaciones del gasto y de la inversión pública.

El PEC contempla medidas contra el déficit como la congelación de salarios de los funcionarios, el aplazamiento del tren de alta velocidad entre Lisboa, Oporto y la ciudad española de Vigo, la reducción del gasto militar en un 40 por ciento y la venta de empresas públicas.

En vista de la difícil situación económica en la que se encuentra el país, el Ejecutivo de Sócrates prevé que con estas medidas la economía crezca de forma paulatina en los próximos cuatro años desde el 0,7% previsto para este ejercicio hasta el 1,7% en 2013, mientras que pronostica que el desempleo, ahora del 9,7%, apenas bajará al 9,3% en tres años.