Por las medidas de estímulo económico

La deuda del Estado aumentó un 34% en 2009

La deuda del Estado en circulación aumentó un 34% en 2009, hasta 461.996 millones de euros, debido al fuerte crecimiento de la necesidad de endeudamiento fruto de las medidas de estímulo económico y financiero puestas en marcha por el Gobierno para hacer frente a los efectos de la crisis.

Así lo anunció hoy el jefe de la División de Instrumentación de Política Monetaria del Banco de España, Maycas, en la presentación de la Memoria del Mercado de Deuda Pública correspondiente al año 2009.

En el mercado primario se acrecentó la tendencia al alza que se había registrado el año anterior y la emisión neta alcanzó 116.881 millones de euros, frente a los 51.751 millones de euros del ejercicio 2008, lo que significa más que duplicar dicho importe (+125%).

Maycas precisó además que la emisión neta prevista era de unos 88.000 millones, pero que las necesidades de endeudamiento hicieron revisar al alza la cifra hasta los 116.881 millones, lo que arroja un crecimiento de la emisión neta realizada frente a la proyectada del 33%.

La emisión neta de deuda del Estado se distribuyó de forma bastante equilibrada entre los distintos instrumentos, lo que favoreció que la vida media del saldo de deuda del Estado se mantuviera prácticamente invariable, en 6,2 años en 2009, frente a los 6,3 años de 2008.

Concretamente, la captación neta de fondos mediante letras del tesoro ascendió a 33.334 millones de euros, mientras que los importes captados mediante bonos y obligaciones del Estado fueron de 40.265 millones y de 43.282 millones, respectivamente.

El jefe de la División de Instrumentación de Política Monetaria del Banco de España puntualizó que, aunque el mercado de deuda pública sigue concentrado en la negociación de bonos y obligaciones, este segmento perdió importancia relativa por segundo año consecutivo.

Según especificó Maycas, este segmento pasó de representar el 86,2% de la negociación total en 2008 a suponer el 80,8%, mientras que el peso de la contratación en letras del Tesoro aumentó desde el 11,1% hasta el 16,7%.

Este trasvase del peso entre instrumentos de deuda responde principalmente a que en momentos de incertidumbre los inversores aprecian un mayor atractivo en los productos a corto plazo frente a los de más largo plazo, dijo el experto del organismo que preside Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

Sistema crediticio

Por otro lado, Maycas subrayó que la variación más significativa en la tenencias de bonos y obligaciones fue el aumento de 48.000 millones de euros por parte del sistema crediticio, con lo que su participación en el saldo vivo de dichos instrumentos se incrementó en 11,3 puntos porcentuales, hasta el 20,3%.

El responsable de Instrumentación de Política Monetaria del instituto emisor español volvió a explicar este incremento por la aversión al riesgo de bancos y cajas de ahorros, que valoraron la calidad de los títulos públicos del Tesoro español frente a los títulos de otros emisores privados.

Las carteras de los inversores no residentes también experimentaron un aumento considerable, de 33.400 millones de euros, aunque se redujo su participación relativa en 1,7 puntos porcentuales hasta el 46,1%, proporción que los mantiene como primer grupo inversor.

En sentido contrario, las carteras de los inversores institucionales, como fondos de inversión, de pensiones o aseguradoras, disminuyeron en 5.800 millones, y redujeron su participación relativa en seis puntos porcentuales al 13,6%, con lo que pasaron de la segunda plaza en importancia a la cuarta.

Más amortizaciones y captación de fondos

Por otro lado, Maycas concretó que el importe nominal de la deuda anotada emitida en 2009 ascendió a 222.774 millones de euros, un 98% más, debido tanto al mayor volumen de amortizaciones como a la mayor necesidad de captar fondos en términos netos.

El programa de financiación se ejecutó mediante un total de 73 subastas, lo que significa 30 más que el año anterior, y se colocó un nuevo bono a tres años, dos nuevas obligaciones a diez años y una obligación a treinta años, a lo que se suma una emisión en divisas.

El diferencial entre la rentabilidad de la referencia española a diez años y el correspondiente bono alemán fue recortándose progresivamente en 2009, hasta alcanzar un mínimo de 48 puntos básicos a finales de agosto, y cerró el año con un valor de 67 puntos básicos.