Comienza a restablecerse la normalidad aérea

Lenta recuperación de la normalidad aérea, complicada por 'overbooking'

De manera paulatina, y con no pocos contratiempos por las contradicciones en la información sobre la apertura de los diferentes aeropuertos, ayer comenzó a restablecerse la normalidad aérea en Europa. Ahora el problema que gestionan las aerolíneas consiste en acoplar a miles de pasajeros que quedaron en tierra y que tienen derecho a tomar los primeros vuelos disponibles.

Lenta recuperación de la normalidad aérea, complicada por 'overbooking'
Lenta recuperación de la normalidad aérea, complicada por 'overbooking'

Después de cinco días de colapso y pesadilla en los aeropuertos europeos, ayer comenzó a desatascarse el gran embudo aéreo provocado por la emisión de una nube de cenizas de un volcán islandés y las controvertidas decisiones adoptadas por los estados del Viejo Continente y por Eurocontrol, para atajar los posibles riesgos en los vuelos.

Una vez que ha comenzado a crecer la lista de aeropuertos entre los que se pueden establecer conexiones de manera regular, el problema de las aerolíneas consiste en gestionar una bola gigante de overbooking, ya que es imprescindible compatibilizar los derechos adquiridos por los pasajeros que quedaron en tierra para volar en los primeros aviones que emprendan el vuelo, con las evidentes limitaciones de plazas que presentan las primeras operaciones.

Las compañías de red, tales como Iberia, Lufthansa o Air France, son las más afectadas por este fenómeno ya que entre sus pasajeros existe un porcentaje que tiene sus billetes abiertos, lo que les permite embarcar con prioridad en cualquier vuelo. Las compañías tienen previsto establecer unas listas de espera más amplias, ya que "no podemos permitirnos el lujo de llevar asientos libres en el avión cuando hay cientos de pasajeros con derecho y necesidad de volar".

Fuentes de las patronales aéreas señalan que estas organizaciones se han dirigido a las autoridades aéreas con el objetivo de que les permitan realizar en los próximos días "una gestión flexible de las prioridades de vuelo de los pasajeros", dado lo excepcional de la situación. "Nosotros somos los primeros interesados en desbloquear este tapón", aseguran.

Las compañías de bajo coste sufren este problema con menor incidencia ya que no venden billetes abiertos. "Durante los días del colapso hemos dado amplias facilidades a nuestros pasajeros para cambiar la fecha de sus vuelos y retomar el servicio en un largo periodo de tiempo. Otros han optado por recuperar su dinero y no se les ha puesto la menor pega", dijeron representantes de una low cost española.

AENA, el propietario de la red de aeropuertos españoles, por su parte, informó ayer que hasta media tarde se habían operado 378 vuelos de los 2.155 programados con aeropuertos afectados hasta el lunes por las restricciones. Las cancelaciones todavía afectaron a 1.267 operaciones. Para entonces Eurocontrol había reducido a Finlandia, sur de Suecia y sur de Irlanda la zona de restricción total al tráfico aéreo. Asimismo, había comunicado que permanecen parcialmente cerrados los espacios aéreos de Alemania, Bélgica, Estonia, Reino Unido, Irlanda, Dinamarca, Suecia, Letonia, Francia y Polonia.

Las decisiones sobre nuevas reaperturas están sometidas al arbitrio de las autoridades aeronáuticas, de seguridad y prestadoras de servicios de los distintos Estados.

La empresa pública española advirtió ayer que la reapertura progresiva del espacio aéreo europeo no significa la normalización inmediata de los vuelos, puesto que las compañías aéreas tienen que reasignar aviones y tripulaciones y priorizar las distintas rutas. Por tanto, recomienda a los pasajeros que antes de acudir al aeropuerto contacten con su compañía aérea para comprobar el estado de su vuelo.

El sector turístico europeo podría perder más de 1.000 millones de libras (1.142 millones de euros) por los efectos de la nube de ceniza procedente de la erupción del volcán de Islandia, cuyos trastornos a los viajeros se prolongarán hasta el puente de mayo. Según un estudio de la consultora Lewis PR, las aerolíneas se están enfrentando a "una factura enorme", tanto por las pérdidas económicas como por "los elevados costes" de realojamiento y repatriación de los pasajeros bloqueados.

Los hoteleros podrían perder más de 200 millones de euros semanales, según advirtió ayer la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat) en su primera valoración tras el cierre del espacio aéreo que afecta a Europa desde el pasado jueves.

La cifra

2.155 fueron los vuelos programados en los aeropuertos de AENA para ayer que tenían destino en zonas afectadas. A media tarde se habían realizado 378.

Disputa por el sueldo de los controladores

La empresa propietaria de la red de aeropuertos españoles, AENA, ha ofrecido a los 2.400 controladores de su plantilla seguir cobrando de "manera provisional" un complemento de 33.000 euros anuales de media durante dos meses. La oferta ha sido rechazada por el sindicato que agrupa a la totalidad del colectivo, el USCA. La central sindical afirma que AENA les amenaza con reducir sus ingresos el mes que viene entre un 25% y un 30%, después de que este mes, de manera "unilateral" y por decreto, hayan visto su salario reducido en torno a un 20%. Además critican la "nula disposición" por parte de la empresa para avanzar en las negociaciones del convenio colectivo.

Fuentes de AENA explicaron que los controladores ya han percibido el mencionado complemento en la nómina de marzo, que "podrían seguir percibiendo" de manera provisional en tanto en cuanto continúe la negociación y si su propuesta es aceptada.

La nueva ley de prestación de servicios de tránsito aéreo y control, que entró en vigor el 15 de abril, establece la posibilidad de acordar un complemento personal "no absorbible" por adaptación a la nueva jornada que debe establecerse mediante acuerdo en el convenio.

AENA obtuvo la autorización pertinente de la comisión de retribuciones (Cecir) para pagar de manera provisional este complemento.

El sindicato de controladores, tras rechazar la propuesta, realizó una proposición alternativa y solicitó a AENA que dicho complemento se absorba como salario base. La empresa señala que tal oferta es inasumible y supone un "intento de cambiar los términos" de la actual ley.