Preocupación por las reformas

El lobby financiero alerta de la fragmentación de las reformas bancarias

La banca está preocupada por el rumbo que siguen las reformas financieras. Y así lo ha hecho saber a través de su gran lobby mundial: el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, en inglés). Los máximos responsables de este organismo radicado en Washington reconocieron el pasado jueves (madrugada del viernes en España) cuatro motivos de preocupación: la fragmentación de la regulación bancaria, el impacto potencial de los flujos de crédito, el crecimiento económico y la marcha del empleo.

Charles Dallara, director general del IIF, sostuvo que "un sistema financiero robusto debe basarse en estándares regulatorios coherentes". En su lugar, alegó el directivo, "surgen propuestas descoordinadas de jurisdicciones individuales tales como impuestos a las transacciones financieras, exigencias de liquidez y limitaciones a determinadas líneas de negocio".

En el IIF consideran que la propuesta del Comité del Banco de Pagos Internacionales de Basilea (BIS) ya tendrá, por sí sola, "un impacto adverso sobre el desempleo y el crecimiento" mundial. Estos efectos "se verían exacerbados por cambios regulatorios que vayan más allá de las propuestas de Basilea".

El lobby bancario reconoce que es necesario un sistema financiero donde ninguna entidad sea demasiado grande para caer. Charles Dallara fue taxativo: "los sistemas nacionales de resolución de crisis no son el camino a seguir: hace falta (...) un marco acordado en el ámbito mundial para la resolución de cuestiones transfronterizas".

El IIF considera necesaria una mayor claridad por parte de los Gobiernos para reducir los déficit fiscales, desplazarse hacia una política monetaria menos acomodaticia, promover el libre comercio y acordar las prioridades regulatorias.