Para refinanciar 600 millones

La concesionaria de las radiales 3 y 5 negocia tres años más de crédito

Uno de los principales problemas en la mesa de Fomento, el de la amenaza de quiebra que pesa sobre las radiales 3 y 5, está en vías de solución. La sociedad concesionaria de estas autopistas madrileñas, participada por Abertis, Sacyr, ACS y Globalvía (GVI), ultima un acuerdo con sus acreedores para extender tres años más el crédito por 600 millones que soporta la infraestructura.

Vista aérea de la Radial R-3, autopista madrileña que enlaza la M-40 con la localidad de Arganda.
Vista aérea de la Radial R-3, autopista madrileña que enlaza la M-40 con la localidad de Arganda.

El ministro de Fomento, José Blanco, se ha comprometido a solucionar el desequilibrio patrimonial que amenaza a un ramillete de concesionarias de autopistas y la banca parece haber recogido el mensaje. La situación más acuciante la vive en este momento la sociedad Accesos de Madrid, entidad que explota las carreteras radiales de Madrid 3 y 5, y en la que Abertis tiene el 35% del capital, Sacyr es titular del 25,2%, Globalvía controla el 20% y ACS el 19,7%. Representantes de las mismas, así como del propio Ministerio, están pidiendo a los acreedores que mantengan una financiación que ha vencido ya y el acuerdo tiene visos de firmarse en los próximos días.

Como adelantó CincoDías, el crédito que sustentó la construcción de ambas autopistas, alternativas a las carreteras de Valencia y Extremadura, respectivamente, expiró el pasado 15 de marzo. El volumen del préstamo es de 600 millones de euros y, a la vista de la caída del tráfico y de lo abultado del gasto en expropiaciones, las entidades financieras están demandando un escenario de rentabilidad para mantener la financiación. Un punto en el que entraría Fomento. Desde el gabinete que lidera Blanco se ha apostado por los créditos participativos y la ampliación de los plazos de explotación.

La implicación del Gobierno se debe a que se están incumpliendo las previsiones de usuarios realizadas por Fomento a la hora de licitar esas autopistas.

La banca dio un mes y medio de margen, que finaliza el 30 de abril, y el escenario sobre el que trabajan Accesos de Madrid y sus acreedores -Santander, La Caixa, Caja Madrid y Deutsche Bank, entre otros- se basa en la extensión del crédito durante los próximos tres años. Un balón de oxígeno a pesar de que se incrementaría notablemente el diferencial. Al parecer, el último escollo por salvar es el de las dudas de alguna entidad por seguir en el consorcio.

Solución a medio plazo

Fuentes cercanas a las conversaciones aseguran que tanto empresas como bancos son conscientes de que las soluciones de Fomento no serán inminentes, pero las partes confían en la palabra de Blanco y esperan una resolución a lo largo de 2010. Con más precauciones, entre los partícipes de Accesos de Madrid se comenta que el acuerdo de refinanciación "busca los tres años de ampliación, pero no tan es inminente". Un pesimismo que en el sector se lee como medida de presión para que el Gobierno agilice fórmulas de compensación.

La R-3 y la R-5 fueron adjudicadas en un solo paquete a Accesos de Madrid en 1999. La concesión incluía la construcción y explotación a lo largo de 50 años, hasta 2049. La primera de ellas va de la M-40 hasta Arganda del Rey a lo largo de 34 kilómetros. La R-5, por su parte, cubre los 31,6 kilómetros que separan la M-45 y la localidad de Navalcarnero.

La inversión total comprometida por sus concesionarias está cercana a los 1.000 millones, de los que 600 millones fueron financiados a corto plazo.

Un imponderable de 1.665 millones

El Gobierno de José María Aznar puso en juego la licitación de radiales (R-2, R-3, R-4 y R-5) a finales de los noventa para resolver el problema de tráfico en las vías de acceso a Madrid. Las obras precisaban la expropiación de miles de metros cuadrados de suelo y la propia Administración calculó que el coste total de la compra de terrenos ascendería a 248 millones de euros. Una cifra con la que prácticamente coincidieron las concesionarias en sus estudios.

Sin embargo, los dueños de los terrenos afectados por el paso de las autopistas mostraron su disconformidad con la valoración y llevaron los expedientes ante los Jurados provinciales de expropiación, en un paso que contempla la Ley de Expropiación Forzosa de 1954.

El resultado fue que el importe global de los justiprecios subía hasta los 1.914 millones a la vista del potencial de revalorización de los suelos, lo que implica elevar en 1.665 millones las previsiones de inversión calculadas por Fomento y que debían afrontar las empresas.

En un paso posterior, los tribunales, incluido el Supremo, fueron resolviendo los recursos de las compañías dando la razón a los Jurados provinciales.

Con la espada de Damocles sobre las concesionarias, éstas han demandado a Fomento créditos participativos para afrontar los pagos. De forma paralela, el Gobierno debía modificar los plazos y el sistema tarifario de las citadas carreteras para que las propias empresas pudieran engordar los ingresos previstos y reintegrar las ayudas.

Con José Blanco al frente de Fomento, el Gobierno ha reconocido parte de los sobrecostes con créditos participativos por 200 millones contemplados en los Presupuestos Generales de 2010.

'Tráficos'

Radial R-3.

-La intensidad media diaria (IMD) a lo largo de 2009 fue de 14.842 vehículos, lo que implica una caída del 2,3% respecto a 2008.

-La IMD de vehículos pesados bajó el año pasado un 15%, hasta 702.

Radial R-5.

-La IMD en 2009 fue de 10.668 y se resintió un 5,7% respecto a 2008.

-La merma en el tráfico de camiones alcanzó el 23,8%, dejando la IMD en 345.