Unirá Lisboa y Madrid en 2013

Portugal espera comenzar las obras del AVE a España antes de dos meses

El gobierno portugués espera que las obras del mayor tramo del tren de alta velocidad que unirá Lisboa y Madrid en 2013, cuyo modelo de contrato fue aprobado hoy por el Consejo de Ministros, empiecen antes de dos meses.

El ministro de Obras Públicas luso, Antonio Mendonca, afirmó que la construcción del trazado de 170 kilómetros entre Poceirao -cerca de Lisboa- y Caia -junto a la frontera de Badajoz- debe estar en construcción en mayo o junio próximos.

Mendonca hizo estas declaraciones después de que el Consejo de Ministros de Portugal aprobara el documento contractual para la construcción, financiación, manutención y utilización, en régimen de concesión de 40 años, de ese tramo del servicio ferroviario.

A partir de finales de este mes de abril se celebrará la firma oficial del contrato y el inicio de las obras sólo dependerá de algunas cuestiones técnicas, señaló Mendonca.

El Consejo de Ministros de hoy dio luz verde también a la nueva Estación de tren de la ciudad portuguesa de Evora, cerca de la provincia española de Badajoz.

Asimismo se aprobó la infraestructura ferroviaria entre esa localidad y Caia que formará un corredor con Sines, uno de los mayores puertos de Portugal, para aprovechar los servicios de carga del tren de alta velocidad a Madrid.

El tramo Poceirao-Caia, el más largo del AVE portugués costará 1.359 millones de euros, de los que sólo un 31 por ciento procederán de fondos públicos en los que además hay aportaciones de la Unión Europea (UE) y el Banco Europeo de Inversión (BEI).

Por ello, el ministro consideró que la inversión estatal en el proyecto tendrá una repercusión total de 130 millones de euros en los presupuestos portugueses, sometidos durante los próximos cuatro ejercicios a una estricta política de reducción del déficit.

El nuevo ferrocarril que unirá las capitales ibéricas en dos horas y 45 minutos, será aprovechado por cerca de 8,9 millones de personas a partir de 2030, recordó el ministro.

La adjudicación de las primeras obras del tren de alta velocidad fue anunciada por el Gobierno socialista de Portugal en diciembre pasado y recayó sobre el consorcio ELOS, encabezado por las empresas lusas Soares de Acosta y Brisa (participada por la española Abertis).

También forman parte del consorcio Iridium (del grupo español ACS), la estadounidense Babcock Brown y las entidades financieras Banco Comercial Portugués (participado por el español Sabadell) y Caixa Geral de Depósitos.

El presidente portugués, el conservador Aníbal Cavaco Silva, promulgó la concesión de estas obras el lunes pasado aunque con "dudas" sobre los estudios de viabilidad económica del ferrocarril, cuyo alto costo ha sido criticado por la oposición lusa de centro-derecha.

Portugal sólo ha licitado y adjudicado el tramo Poceirao-Caia y aún falta el concurso para un segundo tramo, que abarca el acceso a la zona metropolitana de la capital e incluye la construcción de un puente, el tercero sobre el estuario del río Tajo, con un costo calculado en 1.700 millones de euros.