La reforma para crear empleo

Las mujeres representan el 33% de los empresarios autónomos en España

El colectivo ha creado más de un millón de empresas en el último año

La actividad empresarial gana terreno entre las mujeres y ya representa la mitad de la de los hombres. El porcentaje de trabajadoras por cuenta propia llegó al 33,5% en 2009, según los últimos datos de la encuesta de población activa (EPA). En los varones fue del 66%. Este crecimiento, "positivo pero lento", ha impulsado la creación de empresas en este colectivo. Son más de un millón, según un estudio presentado ayer por la Organización de Mujeres Empresarias y Gerencia Activa (Omega) y la Fundación Banesto.

La idea de constituir una compañía surge por la necesidad de hacer compatible la vida laboral con la del hogar, crear empleo o la autorrealización. Su forma de establecerse es como empresaria individual o de responsabilidad limitada y la mayor parte (el 50%) se dedica al sector de servicios. El número de empleados medio llega a cinco; tan sólo el 10% mantiene una plantilla de 10 o más trabajadores y la mitad reconoce que su cifra de negocios es de menos de 150.000 euros al año. Un 16% dice que supera esta cifra, pero que no llega al medio millón. Aunque la encuesta advierte de que un 26,6% no quiso responder esta pregunta.

Las mujeres comienzan sus proyectos empresariales desde cero. Es decir, crean nuevas empresas, lo que refleja su carácter emprendedor, según Beatriz Alonso, responsable del estudio. El 64% de ellas lo hace con recursos propios, lo que implica "un menor riesgo". En tanto, que el 69% aporta la mitad o a la totalidad de sus ingresos a la economía familiar. La mayor actividad femenina se concentra en Madrid, Cataluña, Andalucía y Valencia.

Las empresarias también se resisten a despedir o a recurrir al expediente de regulación de empleo. Prefieren descapitalizarse para sostener su plantilla, reducir jornadas o congelar salarios, porque "los empleados son una de sus principales preocupaciones". Y prefieren, además, consolidar su negocio antes que expandirse. "Son más prudentes que los hombres", afirma Alonso.

Las cargas tributarias, el mayor obstáculo

Las cargas fiscales, los impuestos y el acceso al crédito son las principales barreras que tienen las mujeres a la hora de constituir su empresa, según el estudio. El 52% de las entrevistadas lo considera "alto o muy alto". En el caso de las inmigrantes, el 80% denuncia que ha sufrido discriminación racial, mientras que un 20% apunta además la dificultad del idioma. Por otra parte, la desigualdad en el reparto de las tareas domésticas, del cuidado de dependientes y la jornada laboral sigue siendo un problema para este colectivo. El 94% de las mujeres emprendedoras reconoce que también desempeña tareas en el hogar. El informe también destaca como obstáculos las limitaciones de formación especializada, del acceso a las redes de negocios; así como la internacionalización de las empresas creadas.