Salvador Alemany - Presidente de Abertis

"En el consejo de Abertis nos entendemos y eso es un patrimonio"

En plena reconversión del sector concesional, Abertis ha mantenido el pulso sin desinvertir y prepara una ofensiva que la lleve a EEUU, Brasil o a intentar una gran fusión en Europa.

"En el consejo de Abertis nos entendemos y eso es un patrimonio"
"En el consejo de Abertis nos entendemos y eso es un patrimonio"

Paciente jugador en una partida que se disputa a nivel global, a muchos años vista y en la que autopistas, aeropuertos o torres de telecomunicaciones son las fichas. Salvador Alemany (Barcelona, 1944) tiene, como presidente de Abertis, el pactismo como primer mandamiento y defiende que Administración y concesionarias están condenadas a entenderse para invertir en progreso. Una gran fusión, quizás con la portuguesa Brisa, y la irrupción en EE UU son las operaciones pendientes, mientras espera que el dinero entre con más alegría en caja para salir de compras. El día 27 presidirá por primera vez la junta de accionistas de la operadora de infraestructuras. A su lado se sientan Isidro Fainé y Florentino Pérez, quien se refiere a él como "gran negociador y conciliador". Este veterano del negocio del peaje mira de reojo las luchas de poder en otros consejos del Ibex y se siente un gestor afortunado.

PREGUNTA. La crisis ha impactado de lleno en el sector concesional. Las reglas han cambiado en la financiación, hay menos jugadores...

RESPUESTA. La disponibilidad financiera es menor y ha variado la percepción de las administraciones públicas respecto a los riesgos que podían asumir en sus presupuestos. A partir de aquí este negocio debe ir amejor porque los problemas económicos que tienen los gobiernos deben abrir oportunidades a la iniciativa privada. Pero es necesario que se asuma el pago por el uso de las infraestructuras con un carácter más general.

ABERTIS 18,36 0,00%

P.¿Hasta qué punto España está siendo demasiado conservadora?

R. Este país vive una situación un tanto contradictoria. Tiene amplia experiencia en el campo concesional y en poner en práctica elementos de ajuste en el sistema, que evidentemente es muy cambiante al tratarse de relaciones a largo plazo entre empresas y administraciones. Pero, por otro lado, nos queda mucho camino por recorrer en la generalización del pago por uso y en la adopción de un sistema armónico para todo el territorio.

P. ¿Defiende la privatización generalizada de infraestructuras?

R. Sí. æpermil;ste es buen momento para las concesiones en todo lo que implica inversiones a largo en servicios públicos.

P. Pero elGobierno de turno tendría que asumir medidas impopulares y educar al ciudadano...

R. Las concesiones no se limitan a situaciones de pago por uso, aunque esa solución las facilitan.

P. A la vista de la dependencia de Abertis de las autopistas, ¿se plantea abordar negocios comoel ferroviario?

R. Para que el operador tenga cabida es necesario que la infraestructura sea utilizada por distintos operadores de servicios. Es clave una liberalización en ese último campo. Con una sola Renfe el operador no tiene sentido.

P. Pero ya se han dado pasos en torno a una mayor competencia.

R. En el segmento de las mercancías, pero la liberalización aún no está bien asentada y he de decir que pasará tiempo hasta que cristalice. En ninguna parte del mundo el operador de infraestructuras ferroviarias está muy separado de la Administración.

P. ¿Y qué me dice de la entrada de capital privado en AENA?

R.No hay novedades desde hace tiempo, supongo que las prioridades de Fomento no pasan ahora mismo por ahí.

P. Quizás sea interesante para elGobierno hacer caja...

R. Yo también lo creo. Sin embargo, hay que conocer cómo quiere dar cabida al capital privado para saber a quién le puede interesar. Se pretende abrir AENA por arriba, lo que deja poca cabida al operador . Por nuestra experiencia creemos en el sistema de concesión administrativa de aeropuertos individualizados y compitiendo entre sí.

P. ¿El plan Relance francés [inversiones privadas en la mejora de autopistas ya concesionadas a cambio de la ampliación del plazo de explotación] es aplicable en España? ¿Serían deseables iniciativas semejantes?

R. Sí a las dos cuestiones.

P. ¿Se lo han propuesto a Fomento?

R. Hemos hablado en su momento con el Gobierno. Entiendo que ahora son otras las prioridades, incluso en elmundo concesional, pero estoy seguro de que coincidiremos en este punto.

P. Abertis lleva ejercicio ymedio lanzando el mensaje de que dedicará su esfuerzo inversor a consolidar participaciones. ¿Tienen alguna operación en el horno?

R. Ahora mismo podemos decir algo más. Con moderación y teniendo en cuenta las circunstancias financieras, si notamos una reactivación en los próximos trimestres de los flujos recurrentes ordinarios en nuestra cartera de activos la decisión será invertir.

P. ¿En qué negocios?

R. En los sectores en que estamos englobados y sin priorizar uno sobre otros. En cuanto a los territorios, nos gustan España y Europa, y analizamos América, con especial atención al norte, Chile y Brasil.

P. ¿Continúan en la búsqueda de ese activo estandarte que Abertis estuvo a punto de tener con la autopista Pennsylvania Turnpike?

R. El de Pennsylvania fue un caso especial en un momento especial. Hoy no sería fácil configurar un consorcio para realizar una inversión de ese volumen [12.800 millones de dólares]. Para abordar cualquiermercado iríamos ahora con proyectos menores. Es mejor entrar de una formamás progresiva desde el punto de vista del tamaño de los activos.

P. Tiene en el consejo de Abertis a personas de enorme peso en la economía, Florentino Pérez e Isidro Fainé. A la vista de los problemas entre otros presidentes del Ibex y sus primeros accionistas, ¿cómo entiende la relación del ejecutivo asalariado con los dueños de las empresas y cómo valora los encontronazos en Repsol o Iberdrola?

R. En nuestro consejo no hay tensiones. El código genético de esta compañía, tras la fusión de Acesa y Aurea en 2003, se ha mantenido durante estos años y eso es un lujo. Las personas que nos sentamos en el consejo nos entendemos y ése es un patrimonio para la marcha de Abertis. Para mí es muy difícil hablar de otros casos. Le diría que la entrada de los accionistas no se produjo del mismo modo que aquí y eso ha condicionado las situaciones que se conocen hoy por los medios de comunicación. Creo -sonríe- que es mejor el esquema que tenemos nosotros.

P. ¿Cómo valora la enmienda antiblindajes que podría entrar en vigor en mayo de 2011?

R. Paramí es justo que los accionistas ejerzan en una empresa el peso de sus participaciones.

P. Acude el próximo 27 de abril a su primera junta de Abertis como presidente ejecutivo y tras una reorganización en la cúpula que dio entrada al consejero ejecutivo Francisco Reynés. ¿Ha cambiado en algo su forma de dirigir la compañía?

R. He pasado a ser presidente ejecutivo y la verdad es que en este tiempo he tenido que actuar más de ejecutivo que de presidente. La reestructuración se produjo para hacer un reparto de roles y que pueda ir delegando en el día a día.

P. ¿La llegada de Reynés desde Criteria, primer accionista de Abertis, puede leerse en clave de sucesión? ¿Se está preparando su relevo o aún tiene cuerda para rato?

R. Bueno... Uno nunca sabe cuánta cuerda le queda, aunquemeveo con fuerzas. He cumplido 66 años recientemente y es evidente que dentro de la empresa hay que pensar en el futuro. Lo que le aseguro es que hay elementos para dar continuidad al estilo de hacer las cosas.

P.Negocian con Criteria una fórmula para que rebaje su posición del 30% en el capital y, con ello, Abertis pueda maniobrar con la autocartera. ¿Avanzan en este asunto?

R. Tener un partícipe con el 30% deja pocamovilidad a ese accionista y a la propia participada. El paquete de Criteria se divide entre participación directa y la que tiene a través de un vehículo con otros socios. El análisis en un momento determinado de cómo podría quedar la situación menos bloqueada se llevó a cabo, pero como un asunto menor. No tenemos como objetivo trabajar con la autocartera y nuestro estilo no es defender la acción a partir de operaciones con la propia acción. En todo caso, con una menor participación los accionistas de referencia siempre pueden reaccionar a movimientos de salida de otros accionistas. Fue lo que sucedió cuando Caixa Catalunya decidió vender [un 4% en marzo de 2008] y tanto ACS como La Caixa compraron su paquete. Recientemente ha desinvertido la CAM y no ha podido hacerse lo mismo.

P.Ha salido la CAM, CaixaGirona ha manifestado que podría vender...

R. No creo -interrumpe- que a ninguno de nuestros accionistas les atraiga salir, pero mandan las circunstancias.

P. ACS también ha manifestado ante analistas y la prensa que...

R. Eso -vuelve a cortar- es otra cosa.

P. Claro. ACS ha dicho que estaría dispuesta a poner un paquete de acciones en el mercado si Criteria acompaña en esa decisión. Ambas entidades podrían necesitar liquidez para acometer sus planes de desarrollo. ¿Qué escenario se abriría en Abertis con una rebaja importante del peso de ambos accionistas? ¿Prefiere la entrada deunnuevo socio o que esos títulos se diluyan en el mercado?

R. Al margen de que uno tenga sus preferencias respecto a escenarios, he de decir que la nuestra ha sido una situación espléndida y duradera. Llevamos siete años con la actual estructura, ha funcionado muy bien y prefiero no especular con escenarios alternativos. Lo contrario sería dar por hecho que los accionistas se van a ir.

P. Sin embargo, a usted se le ha escuchado que Abertis está abierta a la entrada de un socio que aporte activos a cambio de papel.

R. ¡Ah! Pero eso no lo analizamos como un escenario alternativo que implique movimientos de los actuales accionistas. El proyecto Abertis debe estar abierto a la incorporación de activos internacionales y lo ideal sería que se hiciera de la mano de una firma local que tuviera esa doble faceta de accionista referente en la holding y, al mismo tiempo, siguiera siendo referencia en su país. Ese es el modelo de una firma que quiere tener raíces en los territorios donde trabaja.

P. ¿Se haría por la vía de una ampliación de capital que diluya a los actuales socios?

R. Eso es lo que intentamos en su momento en Italia.

P. ¿Y es el modelo que se está presentando a la portuguesa Brisa?

R. Lo hemos comentado con ellos en diversas ocasiones, aunque ahora mismo no estamos especialmente activos.

P. Brisa está reordenando sus negocios. ¿Eso facilita las cosas?

R. Ganará flexibilidad.

P. ¿Con quién chocan en Portugal para llevar a cabo un proyecto en común: con la familiaMello, con la situación económica...?

R. Todo esto es delicado. El proyecto es bueno, pero no sé si van a dar las circunstancias para que se ejecute. Brisa tiene una buena dimensión, pero deben coincidir muchos parámetros. Recuerde que un cambio deGobierno en Italia desbarató la operación que teníamos planteada con Atlantia.

P. Quizás están buscando oportunidades en otros mercados.

R. La crisis parecía un factor precipitante positivo y en realidad se ha destapado como una dificultad.

Soluciones a largo plazo

P. ¿Cómo ve el plan extraordinario de inversión en infraestructuras?

R. Es una buena opción para hacer que la máquina funcione y el momento es oportuno. Pero se trata de una fórmula extraordinaria que hace especial hincapié en la construcción y hay que poner sobre la mesa otras opciones. En Francia desarrollan el Plan Relance y están ahora con la Euroviñeta o sistema de tarificación de la red de carreteras para el tráfico pesado. Alemania ha tarificado toda su red de autopistas... Pienso que ese es el futuro.

P. Concesionarias y banca tienen la vista puesta en la Ley de Captación de Financiación, pero parece que no habrá un texto definitivo mientras no se resuelva el problema de las radiales.

R. Las radiales nacieron en un momento delicado para su despegue, pero creo que Fomento y las empresas implicadas somos conscientes de que hay que hacer un esfuerzo común para sacarlas adelante. Y la ley de financiación debe sentar las bases de la evolución del sistema concesional español. Debemos esperar que marque las reglas del negocio a futuro.

R. Las concesiones deben ser reequilibradas en el medio y largo plazo porque no se puede hacer de un día para otro. El cómo se logra está ahora mismo en discusión.

P. ¿Espera más tráfico este año en las autopistas españolas?

R. En el primer semestre no tengo esa esperanza. De la segunda parte del año sí. Preveo un cierto despegue que debe ir paralelo al PIB.

P. ¿Eso complica las previsiones económicas de Abertis para 2010? R. Esperamos un ejercicio estable, con un crecimiento moderado.

P.¿Mantienen el plan de comprar el 13% que Telefónica tiene en Hispasat? R. Estamos dispuestos cuando Telefónica obtenga el visto bueno de los accionistas públicos. Pero es posible que tampoco ellos estén muy activos en este momento.

"Hay que favorecer nuevos sistemas de contratación"

Alemany pone una distancia prudencial entre su faceta de primer ejecutivo de Abertis y la de presidente del Círculo de Economía. Pero no puede evitar, y pone de manifiesto que es imposible hacerlo, la mención de medidas a favor del sector concesional entre las recetas que recomienda al Gobierno para acelerar la salida de la crisis y la recuperación.

"Hay que avanzar en la corresponsabilización de la ciudadanía en el pago de determinados servicios públicos", dice, "se trata de contener el gasto o dirigir mejor los recursos hacia las necesidades". Sabe que pisa terrenos sensibles, pero no elude responder qué nueva factura debe pagar el público: "Lo tengo claro en el caso de las infraestructuras viales y de la Euroviñeta, que aportaría entre 2.000 y 3.000 millones anuales. También habría que estudiar el campo de la sanidad sin llegar al límite de no atender al que no pueda pagar".

Otras medidas que, a su juicio, deben atacarse afectan a la función pública, "aunque ahí es necesario un amplio consenso". Se le pregunta si hay tiempo para acometer reformas y se lo piensa varios segundos: "Este Gobierno está a tiempo, pero no puede perder un minuto más. Hay cosas que no se pueden hacer a unos meses de las elecciones".

En el caso del mercado laboral critica que se haya reducido la discusión al despido. "Hay que orientar medidas que favorezcan nuevos sistemas de contratación y no se puede esperar al acuerdo de los agentes sociales". En todo caso, hace un guiño a Zapatero y reconoce que "no es fácil gobernar en estas circunstancias, hay que tener comprensión con quienes tienen esa obligación".

Sí se muestra cauto, incluso incómodo, cuando se le pregunta por la CEOE y su presidente, Díaz Ferrán: "Mi posición es de respeto hacia él. Nunca he estado implicado en los órganos de la CEOE y el Círculo de Economía no entra en juicios sobre su permanencia en el cargo o no. Es la CEOE quien debe valorar".