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Mercado eléctrico libre sí, pero sin competencia

La apertura del mercado cumplirá un año. La poca rivalidad y los leves descuentos han frenado el crecimiento de los nuevos operadores.

Mercado eléctrico libre sí, pero sin competencia
Mercado eléctrico libre sí, pero sin competencia

A partir del 1 de julio del pasado año la liberalización del sector eléctrico en nuestro país pasó a ser una realidad. Esto propició la entrada de un gran número de empresas suministradoras de electricidad que podían empezar a operar en un mercado que hasta entonces había estado restringido tan sólo a las grandes.

Por el momento, la desregulación eléctrica avanza a paso lento, aunque firme, básicamente por dos variables que lo frenan. La primera de ellas es el gran desconocimiento del público sobre el proceso, lo que hace que algunas empresas y particulares duden aún a la hora de realizar el cambio, o bien, que no terminan de entender que no va a afectar en ningún caso a la calidad de su suministro. La segunda hace referencia a la situación de poder que todavía mantienen las empresas distribuidoras, de las que son enteramente dependientes las comercializadoras porque son las encargadas de realizar el traspaso de los clientes al mercado libre. Respecto al papel que ejercen las distribuidoras, Jordi Sarrias, director general de Nexus Energía, reconoce que "en esos movimientos se siguen produciendo unos retrasos difícilmente justificables que perjudican por partida doble al consumidor y a empresas comercializadoras como la nuestra. Además, nos estamos encontrando que algunos clientes son traspasados a la empresa comercializadora que pertenece al mismo grupo que su actual distribuidora sin que nadie haya firmado o aceptado oferta alguna".

Pese a esta situación, los nuevos agentes comerciales siguen trabajando para abrirse un hueco en el mercado empleando distintas estrategias comerciales, como la segmentación para captar determinado tipo de clientes (grandes, de consumo medio o empresas pequeñas), la atención personalizada o los descuentos en sus precios. "Nuestro enfoque al usuario no puede ni debe ser de imposición como hacían las grandes empresas, sino de flexibilidad y adaptabilidad mutua para que el cliente tenga por fin la sensación de cliente y no de

abonado", afirma Sarrias. Las ventajas que ofrecen las comercializadoras son diversas, y varían en función de las necesidades de cada tipo de cliente. Las grandes empresas reciben, por lo general, un servicio personalizado con un interlocutor único, además de "asesoramiento en eficiencia energética, adaptabilidad de los sistemas de facturación de la comercializadora -para que se integren con los sistemas de gestión del cliente- y nuevas modalidades de compra. Esto repercute en precios muy ventajosos en función de los niveles de ahorro y seguridad que desee el cliente, como es la compra a precio variable", cuenta Sarrias.

La eléctrica Factorenergía, por ejemplo, ofrece descuentos mínimos del 15% sobre la tarifa eléctrica en vigor. "Nuestra oferta se sustenta en base a unos costes de gestión y estructura muy optimizados inferiores a los de las grandes eléctricas que, en contraposición, disponen de una capacidad financiera inmensamente superior a la nuestra. Además, nuestra independencia respecto de las grandes nos permite defender tenazmente los derechos de nuestros clientes frente a las deficiencias en la calidad del suministro eléctrico prestado por ellas", puntualiza Emilio Rousaud, director general de la compañía.

En lo que se refiere a las pequeñas y medianas empresas, "buscamos la cercanía gracias a nuestras delegaciones repartidas por toda la geografía española -11 en la actualidad-, donde el cliente puede poner cara a su proveedor y no se limite a un 902 en sus interlocuciones en el día a día. Además de un asesoramiento continuado, se ofrece también la posibilidad de la facturación electrónica, todo lo que en definitiva pueda beneficiar al cliente", explica Sarrias.

Dentro del mercado doméstico es donde menos ha repercutido la desregulación del sector. Las eléctricas reconocen que en este nicho de mercado no existen márgenes suficientes como para poder ofrecer grandes descuentos, pero sí resaltan otros valores como la comodidad de las gestiones telemáticas o la posibilidad de poder consumir energía verde.

æpermil;ste es el caso de Gesternova, una eléctrica que ofrece una energía de origen exclusivamente renovable con garantía de origen. "Es importante que los consumidores de energía tomen conciencia de que ésta no es infinita ni barata, y que lo mismo que varía el precio de la gasolina de unas marcas a otras y de una semana a otra, la energía eléctrica tendrá que seguir una senda de variación de precios que variará mucho del perfil del consumidor. Nuestra gran intensidad energética por habitante, de las mayores de la Unión Europea, muestran el escaso estímulo que éstos tienen para ahorrar con medidas de eficiencia o de reducción de consumo", cuenta Jorge González, director comercial de la eléctrica.

Subidas

No obstante, los consumidores domésticos se quejan de una liberalización no real, puesto que sus facturas se han visto incrementadas en muchos casos en torno a un 6%, según la Comisión Nacional de Energía (CNE). En esta línea, Esteban Frutos, director técnico de la eléctrica Enerco Cuéllar, reconoce que "los aumentos de los que con razón se quejan los consumidores son atribuibles a la repercusión del déficit tarifario acumulado". Lo cierto es que este segmento no tiene suficientes alicientes para las comercializadoras por encontrarse amparado por la denominada tarifa de último recurso (TUR). Se trata de un importe que fija el Gobierno y que establece el precio máximo a pagar por consumir electricidad. "Lo previsible es que en el medio plazo este tipo de tarifa sea efectivamente de último recurso, y no una tarifa de aplicación a la generalidad de los consumidores domésticos, es decir, que sirva para su aplicación a aquellos clientes que no han encontrado una alternativa de suministro en el libre mercado", augura Frutos. En un escenario como éste será donde la operación de las compañías comercializadoras tenga un mayor atractivo para esta tipología de cliente.

Lo cierto es que desde la desregulación del mercado se ha venido registrando mucha movilidad, concretamente en lo que se refiere al segmento de clientes de más de 10 kW de potencia contratada. "Nexus supera ya los 60.000 clientes y sigue creciendo a un ritmo considerable. Cada nuevo consumidor supone una nueva brecha en el antiguo oligopolio", asegura Sarrias. Desde Enerco Cuéllar reconocen haber captado sobre todo consumidores con contratación de entre 10 y 15 kW, que en su mayoría eran clientes de la antigua tarifa nocturna que no vieron con agrado su desaparición y que no han terminado de encajar la nueva modalidad de discriminación horaria.

Lo que parece obvio es que en un mercado abierto, la propia ley de la oferta y la demanda es la que debe imponer los precios de las transacciones . "En un sector en el que las inversiones en activos de generación, transporte y distribución se amortizan a 20 o 40 años es imprescindible contar con una estabilidad regulatoria, que significa que las reglas de juego no han de estar cambiando en función de la coyuntura de cada momento", subraya Frutos. En definitiva, los expertos consultados reclaman "un pacto de Estado que tenga en cuenta a todos los actores del sector".